Revista Científica y Arbitrada de Ciencias Sociales y Trabajo Social ‘‘Tejedora’’: Vol. 5 (Núm. 10) (jul-dic 2022). ISSN: 2697-3626  
El populismo anti-China de Donald Trump durante 2020: análisis desde la teoría de Laclau y Mouffe  
EL POPULISMO ANTI-CHINA DE DONALD TRUMP DURANTE 2020: ANÁLISIS DESDE LA TEORÍA  
DE LACLAU Y MOUFFE  
DONALD TRUMP'S ANTI-CHINA POPULISM IN 2020: ANALYSIS FROM THE THEORY OF LACLAU  
AND MOUFFE  
Mejía-Rivadeneira Santiago 1  
1
RESUMEN:  
Este artículo analiza la política anti-China de Trump durante 2020, año marcado por la crisis multidimensional  
provocada por la covid-19 y por las elecciones presidenciales donde se impuso Biden. Concretamente, se busca  
entender en qué medida el mandatario republicano hizo de China el contrario de un discurso antagonista  
emocionante, considerando la teoría sobre populismo de Laclau y Mouffe y los datos empíricos recogidos para  
cumplir con tal propósito. Así, el texto plantea que Trump antagonizó estratégicamente con grupos de diferente  
índole de acuerdo a la coyuntura política, y China fue un oponente clave en el 2020, ya que hay una rivalidad cada  
vez más clara entre ambas naciones y viejos prejuicios racistas en EE UU. De este modo, Trump quiso activar y  
mantener el respaldo de los sectores conservadores de la sociedad, principalmente de los adultos blancos que viven  
en las ciudades relativamente pequeñas, su voto duro. Adicionalmente, el conflicto comercial y verbal del año 2020  
fortaleció en cierto grado al mandatario chino, Xi Jinping, al avivar el patriotismo en los sectores politizados de su  
país, en una suerte de efecto rally 'round the flag.  
Palabras Clave: populismo, antagonismo, frontera política, discurso, Donald Trump y China.  
ABSTRACT:  
This article analyzes the Trump's anti-China strategy during 2020, the year of the multidimensional crisis caused by  
covid-19 and the presidential elections where Biden won. Specifically, it seeks to understand to what extent the  
republican president made China the adversary of an emotional antagonistic discourse, considering Laclau and  
Mouffe's theory on populism and the empirical data collected to fulfill this purpose. So, the text states that Trump  
strategically antagonized groups of different kinds according to the political situation, and China was a key opponent  
in 2020, since there is a rivalry between both nations and old racist prejudices in the US. Thus, Trump wanted to  
increase the support of the conservative groups in the society, mainly white adults who live in relatively small cities.  
Additionally, the conflict with Trump strengthened Xi Jinping, by fueling patriotism in the politicized sectors of his  
country, in a sort of 'round the flag' rally effect.  
Keywords: populism, antagonism, political frontier, discourse, Donald Trump and China.  
61  
Recibido: 31 de marzo de 2022; Aceptado: 08 de junio de 2022; Publicado: 09 de julio de 2022.  
Revista Científica y Arbitrada de Ciencias Sociales y Trabajo Social ‘‘Tejedora’’: Vol. 5 (Núm. 10) (jul-dic 2022). ISSN: 2697-3626  
Mejía-Rivadeneira (2022)  
1
. INTRODUCCIÓN  
Trump despierta fuertes emociones en  
cultural. Por último, China desarrolla  
armamento de punta como misiles  
hipersónicos que superan la velocidad del  
sonido, un arsenal nuclear en crecimiento y  
el ejército más numeroso del mundo. En  
consecuencia, la competencia entre China y  
EEUU se puede estudiar desde diferentes  
ángulos.  
seguidores y adversarios, incluso fuera de su  
país. Todo indica que el expresidente hizo  
del antagonismo su estrategia política al ir  
contra diferentes grupos sociales e incluso  
naciones enteras de acuerdo  
a
las  
circunstancias. En 2020, China fue el gran  
contrario foráneo, discurso que se  
intensificó durante la propagación global del  
virus SARS-CoV-2. Pekín tuvo que responder  
ante innumerables críticas y suspicacias,  
sede del poder político de un país que ha  
alcanzado sorprendentes logros desde la  
década de 1980, bajo el liderazgo de Deng  
Xiaoping y la política de Reforma y Apertura,  
a tal punto que hoy rivaliza con las potencias  
occidentales en varios campos. Para  
empezar, está muy cerca del PIB de EEUU  
con un crecimiento promedio de 9,28 %  
entre 2000 y 2020 (González, 2020).  
También cuenta con empresas que se  
expanden por el mundo fundadas en  
ciudades como Shenzhen o Shanghái,  
technological hubs de primer orden.  
Además, tiene enormes planes estratégicos  
y geopolíticos, como la Iniciativa de la Franja  
y la Ruta que abarca proyectos de carácter  
infraestructural, comercial, financiero y  
En las páginas que siguen, se aborda el  
populismo de Trump y la conflictiva relación  
de EEUU y China durante el año 2020, lo que  
constituye una contribución académica  
novedosa y necesaria. Concretamente, se  
analiza la manera en que desde la Casa  
Blanca se indujo a creer que China y el  
Partido Comunista representan una  
amenaza eminente para los intereses  
estadounidenses, como un mecanismo que  
busca mantener el apoyo de los sectores  
conservadores  
y
nacionalistas de la  
sociedad. Para ello, se aborda la noción de  
populismo desde la teoría de Laclau y  
Mouffe, académicos que han contribuido a  
su comprensión a partir de las fronteras  
sociales y el antagonismo. Así, se muestran  
las evidencias de la guerra comercial y de los  
discursos beligerantes y racistas, claves en la  
62  
Revista Científica y Arbitrada de Ciencias Sociales y Trabajo Social ‘‘Tejedora’’: Vol. 5 (Núm. 10) (jul-dic 2022). ISSN: 2697-3626  
El populismo anti-China de Donald Trump durante 2020: análisis desde la teoría de Laclau y Mouffe  
estrategia política de Trump. Finalmente, se  
presentan algunas conclusiones.  
2. LA TEORÍA: POPULISMO  
Numerosos especialistas procuran entender  
el populismo y aunque los textos académicos  
son innumerables, clásicos y recientes, no es  
raro que aparezcan nuevas incógnitas.  
Ciertamente, no hay una definición  
terminante o categórica, es un concepto en  
disputa hoy más que nunca. Los estudios  
políticos le han dado un espacio importante,  
inclusive en los países desarrollados está en  
auge, y el periodismo recurre al término con  
frecuencia, en columnas de opinión,  
reportajes y entrevistas. En el 2016,  
populismo fue designada palabra del año por  
la Fundación del Español Urgente (DW,  
Se trata de un trabajo de carácter cualitativo,  
con énfasis en la profundidad del análisis,  
donde se examinan muchas características  
de un caso elegido cuidadosamente. Esta es  
una alternativa adecuada para desarrollar  
nuevas ideas, es decir, para “hacer progresar  
la teoría” (Ragin, 2007, p. 148). Plantear las  
cosas de este modo permite comprender  
dos hechos significativos que están  
conectados con la discusión propuesta. En  
primer lugar, la forma en que Trump polarizó  
el campo político para mantener activos a  
sus seguidores, e hizo más profunda la grieta  
que separa a los republicanos de los  
demócratas. En segundo lugar, la manera en  
que el conflicto entre ambas naciones  
favoreció al mandatario Xi Jinping y al  
Partido Comunista al despertar un  
sentimiento de patriotismo y solidaridad,  
principalmente en los sectores politizados  
de la sociedad que siguen los hechos de este  
tipo, en una suerte de efecto rally 'round the  
flag (Mueller, 1970).  
2
016), y en el 2017 por el Diccionario de  
Cambridge, cuando las búsquedas en  
internet crecieron ostensiblemente. Así,  
coloquialmente se usa “el término  
populismo cuando piensan que es una  
estratagema política en lugar de algo  
genuino” (University of Cambridge, 2017),  
pero ciertamente el significado no es claro,  
hay solamente ideas vagas, todas negativas.  
Ahora bien, en Latinoamérica el término  
tiene su propia historia, que empieza en los  
años 30 del siglo pasado, esto es, “la  
transición [...] de los gobiernos oligárquicos  
y las economías agro-exportadoras a la  
63  
Revista Científica y Arbitrada de Ciencias Sociales y Trabajo Social ‘‘Tejedora’’: Vol. 5 (Núm. 10) (jul-dic 2022). ISSN: 2697-3626  
Mejía-Rivadeneira (2022)  
política de masas y la ISI” (Roberts, 2008, p.  
8). Desde entonces el concepto es clave, ya  
pensaron que esto no tenía ningún sentido,  
ya que para los populistas el Estado es una  
cuestión central en su afán de redistribuir los  
recursos o -como sucede también- gastarlos  
de forma clientelar. En consecuencia, no  
hubo un consenso sobre el uso del término.  
Ciertamente, la controversia siempre ha  
estado allí. “Autores —como Di Tella (1997),  
Drake (1991, 1999), Lynch (1999), Nun  
(1994), Quijano (1998) y Vilas (1992-93,  
1995)continúan comprometidos con las  
definiciones acumulativas y por lo tanto se  
rehúsan a aplicar la etiqueta [...] a aquellos  
que ponen en marcha al neoliberalismo”  
(Weyland, 2004, p. 17).  
5
que los populistas conectaron con los  
estratos de menos recursos a través de  
discursos emocionantes, lo que alteró la  
política en gran medida. Eran los años del  
getulismo en Brasil, el cardenismo en  
México, el peronismo en Argentina, el  
velasquismo en Ecuador y el aprismo en  
Perú. Así, el término está arraigado, y  
resurge. Por ejemplo, Gino Germani,  
Torcuato di Tella y Octavio Ianni son  
considerados autores clásicos. Hoy el reto es  
dar un giro creativo o señalar algo  
importante que no se ha considerado en su  
justa medida, de tal manera que se emplean  
prefijos y adjetivos, como neopopulismo  
Por su parte, Roberts se inclina por un  
populismo de dominio múltiple (Weyland,  
(Follari, 2014), populismo autoritario (Hall,  
2
004, p. 18), de tal manera que encuentra  
2
014), populismo radical (de la Torre 2009),  
cinco rasgos fundamentales, a saber: 1. Un  
liderazgo dominante como el que ejerce un  
padre firme y enérgico, de arriba hacia  
abajo; 2. Un grupo amplio y heterogéneo de  
personas de varias clases sociales que  
constituyen la base de apoyo del líder; 3.  
Desinstitucionalización de la política  
(personalismo); 4. Maniqueísmo, donde los  
buenos se enfrentan a los malos desde una  
perspectiva moral; 5. Medidas económicas  
redistributivas o clientelares. Por lo tanto,  
tecnopopulismo (de la Torre, 2018),  
populismo republicano (Coronel y Cadahia,  
2
018), antipopulismo (Semán, 2021), etc.  
En los años 1980 surgieron algunos  
mandatarios sudamericanos con rasgos  
populistas, maniqueos y personalistas, pero  
de derecha (Weyland, 2004); se habló  
entonces de neopopulismo con la intención  
de describir los liderazgos de Collor, Menem  
y Fujimori (Zanatta, 2008). Otros académicos  
64  
Revista Científica y Arbitrada de Ciencias Sociales y Trabajo Social ‘‘Tejedora’’: Vol. 5 (Núm. 10) (jul-dic 2022). ISSN: 2697-3626  
El populismo anti-China de Donald Trump durante 2020: análisis desde la teoría de Laclau y Mouffe  
las cinco características forman un  
populismo inequívoco, dos o tres rasgos  
forman populismos menores (Roberts,  
antagonismo se ha ido situando como el  
rasgo central de la literatura, a menudo anti-  
establishment, pero no en todos los casos,  
como se verá. Antagonizar puede generar  
importantes réditos políticos. Ir contra los  
migrantes, por ejemplo, ya que no hay un  
contrario fijo. El oponerse radicalmente a un  
actor o corriente política (de izquierda o de  
derecha) puede ser asimismo eficaz. O tal  
vez atacar verbalmente a otra nación de  
manera constante. Para Mouffe (2014), el  
populismo cohesiona a un grupo amplio y  
heterogéneo de personas (el pueblo) ante la  
presencia de un actor que (a su entender) los  
amenaza o les impide alcanzar un objetivo  
legítimo (Mouffe, 2014). Por su parte, los  
autores liberales generalmente asocian al  
populismo con el maniqueísmo, esto es, el  
simplificar la realidad a un enfrentamiento  
de grandes consecuencias entre buenos y  
malos. Así, no hay especialista que no se  
detenga en este aspecto de la teoría. El  
antagonismo y por ende la polarización son  
clave para Knight (1998), Conovan (1999),  
Mudde (2004), Hawkins (2008), Peruzzotti  
1
995).  
Zanatta (2008, p. 33) sostiene que poco a  
poco se ha ido imponiendo la corriente que  
procura desarrollar “un arquetipo del  
concepto de populismo fundado sobre sus  
rasgos políticos e ideales recurrentes. Una  
corriente que ha definido al populismo como  
un ‘estilo’ o una ‘estrategia política’”  
(Zanatta, 2008, p. 33). Esto es justamente lo  
que plantea Kurt Weyland (2004, p. 31), para  
quien el populismo es esencialmente  
político, para lo cual sugiere redefinir al  
populismo como un concepto clásico (2004,  
p. 29), con el propósito de abordar  
únicamente sus elementos centrales, a  
saber, acotar la definición, dejando de lado  
aspectos que no sean estrictamente  
políticos. Se trata de una tendencia  
mayoritaria, a nuestro juicio. Esto es, una  
“reconceptualización [...] acorde con el  
oportunismo de los líderes populistas y la  
carencia de un compromiso firme con  
políticas sustantivas, ideas o ideologías”  
(2008), Zanatta (2008), Panizza (2009),  
Rovira, (2011), etc.  
(Weyland, 2004, p. 30).  
En su momento, Chávez, Kirchner,  
Fernández, Morales y Correa desarrollaron  
Y
si el campo del populismo es  
fundamentalmente lo político, el  
65  
Revista Científica y Arbitrada de Ciencias Sociales y Trabajo Social ‘‘Tejedora’’: Vol. 5 (Núm. 10) (jul-dic 2022). ISSN: 2697-3626  
Mejía-Rivadeneira (2022)  
un potente discurso antiélite, remarcando  
los privilegios de ciertos grupos en su país, lo  
que conectó con los textos contracorriente  
de Laclau y Mouffe, bajo un supuesto clave:  
el populismo de izquierda puede alterar el  
orden de las cosas, a saber, frenar la  
expansión neoliberal que reduce al Estado e  
incrementa la desigualdad. Ambos autores  
quisieron replantear el concepto populismo  
al tomar las ideas del posestructuralismo,  
Gramsci y Lacan, procurando “reivindicar la  
experiencia nacional-popular” (Schuliaquer,  
se constituya como actor trascendental. Su  
trabajo plantea sofisticados mecanismos  
causales que subyacen a la relación entre el  
populismo (como variable explicativa) y el  
liderazgo  
político  
(como  
variable  
dependiente). La propuesta de ambos  
autores se aproxima a la lectura schmittiana  
de lo político, lo cual le hace aún más  
controversial. El debate entre quienes  
siguen las ideas de Laclau y Mouffe y los  
teóricos liberales del populismo -el enfoque  
mainstream, que plantea que estos  
liderazgos deterioran ostensiblemente la  
democracia y quitan libertades básicas- se  
hizo clave dentro de los estudios políticos  
contemporáneos.  
2
015). Era una apuesta controversial ya que  
desde que se tiene registro circula una  
reprobación ética hacia los movimientos  
populistas (Laclau, 2005), porque, como  
expuso Di Tella (1973, p. 38), estos, para la  
gente, implican “algo desagradable, algo  
desordenado y brutal, algo de una índole  
que no es dable hallar en el socialismo o el  
comunismo, por mucho que puedan  
desagradar estas ideologías. Además, el  
populismo tiene un dejo de improvisación e  
irresponsabilidad”.  
Laclau (1978) plantea que el populismo está  
ligado forzosamente al pueblo. Desde esta  
mirada, el pueblo representa uno de los  
polos de una contradicción social  
trascendental, esto es, una forma de  
articulación de múltiples demandas sociales  
en torno a un eje que da sentido político (p.  
2
01). Lo central es establecer una dicotomía  
La teoría de Laclau y Mouffe permite  
entender los discursos antagonistas que  
de fondo pues el populismo (en su forma  
clásica) no es otra cosa que “la presentación  
de las interpelaciones popular democráticas  
polarizan  
a
la  
sociedad  
y,  
consecuentemente, la centralidad de las  
fronteras políticas que hacen que el pueblo  
como sintético-antagónico  
conjunto  
respecto a la ideología dominante” (p. 201).  
66  
Revista Científica y Arbitrada de Ciencias Sociales y Trabajo Social ‘‘Tejedora’’: Vol. 5 (Núm. 10) (jul-dic 2022). ISSN: 2697-3626  
El populismo anti-China de Donald Trump durante 2020: análisis desde la teoría de Laclau y Mouffe  
En este orden de ideas, tomar la senda  
y a otros, y culminó con uno de los discursos  
de división social más agresivos de la historia  
británica” (105).  
populista implica hacer un gran esfuerzo  
discursivo por reducir la complejidad del  
terreno social a solamente dos grupos  
opuestos (porque en realidad hay muchos  
más, una infinidad).  
Laclau  
y
Mouffe sostienen que “la  
hegemonía se constituye en un campo  
surcado por antagonismos y supone, por  
tanto, fenómenos de equivalencia y efectos  
de frontera” (1987, p. 231). Esto es clave en  
su propuesta teórica y vale la pena aclarar  
ambos términos. Por equivalencia se  
entiende la capacidad que tiene un  
elemento discursivo para aglutinar de  
manera temporal numerosas demandas  
sociales, lo cual es fundamental para la  
Esto es el indefectible quehacer de orden  
político para Laclau. Solo en un mundo  
imposible de orden y abundancia, donde  
las instituciones estatales sean totalmente  
eficientes y transparentes se eliminarían  
los antagonismos (Laclau, 2005). Una  
sociedad que no tenga problemas que  
afecten a los ciudadanos “no podría  
totalizarse, no podría crear un pueblo” (p.  
consolidación  
del  
populismo.  
Los  
1
05). El populista conoce el terreno y la  
significantes vacíos, como libertad, progreso  
y justicia, permiten elaborar un discurso  
antagonista y reivindicativo. La frontera, por  
otra parte, es la línea que divide a la  
sociedad, de tal manera que agrupa a  
importancia de las emociones, de tal manera  
que consigue que la gente se active al  
antagonizar (politizar), lo que constituye (en  
gran parte) su liderazgo. Esto aplica inclusive  
al neoliberalismo cuyas “soluciones serían  
aportadas por el mercado” (p. 105) y, por lo  
quienes tienen diferentes intereses  
y
preocupaciones, en función de una causa o  
bandera política (cuando el populista  
desarrolla un potente discurso antagonista).  
Para Íñigo Errejón, “el discurso populista es  
el que unifica posiciones y sectores sociales  
muy diversos en una dicotomización del  
campo político que opone a las élites  
tradicionales al ‘pueblo’ —u otro nombre  
tanto,  
enfrenta  
decididamente  
al  
“estatismo”. Ir contra los adversarios  
funciona, con mayor razón si lo hace un  
personaje carismático y elocuente. Los  
ejemplos son innumerables. En cierto  
momento, Thatcher halló dificultades y  
atacó “a los parásitos de la seguridad social  
67  
Revista Científica y Arbitrada de Ciencias Sociales y Trabajo Social ‘‘Tejedora’’: Vol. 5 (Núm. 10) (jul-dic 2022). ISSN: 2697-3626  
Mejía-Rivadeneira (2022)  
que designe la misma operación: ciudadanía,  
de trabajo. Si la información empírica  
recogida corresponde con esta idea, lo  
veremos en los siguientes acápites.  
país, gente, etc.—” (Errejón, 2015, p. 87).  
Lo esencial en la consolidación del pueblo,  
como grupo politizado y activo, es el  
antipueblo, el contrario que (desde este  
enfoque) le impide alcanzar objetivos  
sustanciales y loables (Errejón, 2015). Lo que  
técnicamente se denomina exterior  
constitutivo concepto de Henry Staten—  
resulta clave en este punto. Sin él, la gente,  
la mayoría, no se configura como grupo  
decisivo del campo político ya que  
permanece disperso. Errejón lo pone en  
estos términos: “Nunca nadie exhibe  
contento y eufórico la bandera de las  
Naciones Unidas o la bandera blanca porque  
no tienen un afuera, y como no tienen un  
afuera no definen un adentro. Toda  
identidad necesita de una diferencia”  
3
.
ANTAGONISMO  
TRUMP-CHINA  
DURANTE 2020: EL CONTEXTO Y LA GUERRA  
COMERCIAL  
La administración de Obama no se opuso  
tajantemente a China y su emergencia como  
potencia global, incluso desarrolló “un  
discurso diplomático donde manejaba  
declaraciones tales como “China no  
constituye ninguna amenaza para EE.UU.”  
(Hernández, 2018:67). Hubo desacuerdos y  
tensiones, pero no alteraron lo que en el  
discurso de la globalización se llamó el  
“ganar-ganar”, esto es, mantener (o incluso  
fortalecer) “las relaciones comerciales y de  
inversión entre ambos países” (Hernández,  
(Errejón, 2015, p. 51). De esta manera,  
2
018:67). En el plano estratégico-militar, la  
Mouffe plantea una cuestión central en la  
teoría, ya que aclara sus argumentos, esto  
es: ¿Qué “tipo de nosotros” (2014, p. 35) se  
intenta establecer? En el caso de Trump  
acaso: ¿Patriotas decididos a luchar por sus  
intereses económicos y políticos en todos los  
campos y ante cualquier adversario, sea  
interno o externo, como China? Es probable  
que sí, lo podemos plantear como hipótesis  
gran presencia estadounidense cerca de  
China –en el marco del “reequilibrio con  
Asia-Pacífico”- alertó a Pekín, causando que  
modernice su contingente militar. Por otra  
parte, el no incluir a China en el Acuerdo  
Transpacífico de Cooperación Económica  
hizo que Pekín desarrolle iniciativas propias,  
“como la Asociación Económica Global  
Regional (RECP), el Área de Libre Comercio  
68  
Revista Científica y Arbitrada de Ciencias Sociales y Trabajo Social ‘‘Tejedora’’: Vol. 5 (Núm. 10) (jul-dic 2022). ISSN: 2697-3626  
El populismo anti-China de Donald Trump durante 2020: análisis desde la teoría de Laclau y Mouffe  
del Pacífico Asiático (FTAAP) y la iniciativa  
Una franja, una ruta”, la creación del Banco  
Trump se imponía e incluso irrespetaba las  
instituciones políticas, las reglas del juego  
democrático. Desde el Despacho Oval  
atacaba, era un presidente vehemente,  
explosivo y coloquial, elementos claves de su  
personal branding. Se hizo del poder porque  
activó una serie de “enfados sociales  
latentes” (Zaldívar, 2017, p. 32). Sus  
partidarios reclamaban una actitud más  
firme del Estado ante los migrantes; de tal  
forma que numerosos terratenientes,  
nacionalistas y supremacistas blancos lo  
apoyaron. Se trata de ciudadanos que  
rechazan el feminismo, el ecologismo y el  
de Desarrollo BRICS y del Banco Asiático de  
Inversión en Infraestructura” (Hernández,  
2
018:68). Además, Xi Jinping -que llegó al  
poder en 2013- alteró la política exterior,  
para proponer e interpelar, con un tono  
menos cauto,  
y
afianzó proyectos  
ambiciosos, como el fortalecimiento de la  
industria 4.0 con el programa “Made in  
China 2025” (Actis, 2020). En suma, en este  
escenario llega Trump a la Casa Blanca y  
elabora su estrategia frente al gigante  
asiático (Hernández, 2018), lo que culminó  
con una guerra comercial y en un intenso  
discurso antagonista, en el peor momento  
de la pandemia, el SARS-CoV-2.  
socialismo,  
conservadores  
politizados  
(Zaldívar, 2017). También se ganó la  
confianza de los empresarios que pierden  
ingresos cuando la agenda del Partido  
Demócrata se impone en Washington,  
millonarios que buscan pagar menos  
impuestos, magnates de la energía,  
financieros, industriales, etc.  
Efectivamente, China fue uno de los  
contrarios de Trump, un líder dominante e  
incisivo, de emociones fuertes y visión  
maniquea. De la Torre lo analiza desde el  
populismo latinoamericano y encuentra una  
serie de similitudes con algunos gobernantes  
que marcaron la región, como Chávez,  
Correa y Fernández de Kirchner. Para este  
académico, los “populistas comparten un  
estilo varonil, confrontador, machista y poco  
En los planes de Trump nunca estuvo unir un  
país dividido por cuestiones políticas  
(Zaldívar, 2017), ya que su idea era  
capitalizar las tensiones de fondo. De tal  
manera que “personalizó la política como  
una lucha maniquea entre el bien y el mal”  
(De la Torre, 2021, p. 81). De entrada,  
favorable para los pactos  
y
los  
compromisos” (De la Torre, 2021, p. 82). Así,  
69  
Revista Científica y Arbitrada de Ciencias Sociales y Trabajo Social ‘‘Tejedora’’: Vol. 5 (Núm. 10) (jul-dic 2022). ISSN: 2697-3626  
Mejía-Rivadeneira (2022)  
manifestó “que los mexicanos eran  
violadores’ y ‘asesinos’, que roban puestos  
de trabajo y cometen delitos” (Kendzior,  
016, p. 67). Era una estrategia antagonista,  
estratégicos de largo plazo e inversiones  
millonarias de por medio. No obstante,  
Trump decidió asumir los riesgos y atacar  
con la idea de incrementar los beneficios, ya  
que “China ha resultado ser el país más  
beneficiado por la globalización” (Zaldívar,  
2017, p. 38).  
2
evidentemente. “Para hacer que América  
sea grande otra vez argumentó que se  
necesita un líder excepcional como él, un  
triunfador en el mundo de los negocios y de  
la farándula que no esté corrompido por el  
establecimiento político” (De la Torre, 2021,  
En 2018 y 2019 ya hubo serios problemas  
comerciales entre EEUU y China: dimes y  
diretes, impuestos y barreras. Que las  
disputas sean tan intensas inquietaba a la  
comunidad internacional. Así, en la  
Asamblea General de las Naciones Unidas,  
en septiembre 2020, algunas autoridades se  
pronunciaron sobre los hechos. Macron dijo  
“que no se puede dejar al mundo a merced  
del pulso entre las dos potencias” (bbc.com,  
2020). El secretario general de la ONU  
mencionó la posibilidad de ingresar en una  
nueva Guerra Fría, en sus palabras: “Nos  
movemos en una dirección muy peligrosa  
[...] Una división económica y tecnológica  
implica el riesgo de llegar a una división  
geoestratégica y militar. Debemos evitar  
esto a toda costa” (bbc.com, 2020).  
p. 81). De personalidad narcisista  
y
dominante, hizo del conflicto el sello de su  
administración, y lo apoyaron el 41 % de los  
estadounidenses en promedio durante los  
cuatro años de mandato (gallup.com).  
Trump procuró incrementar los beneficios  
comerciales para su país, aunque esto  
genere incertidumbre y tensiones con otros  
gobiernos del mundo. Pero China es una  
nación de especial interés, por su peso  
económico y comercial. En una pugna  
prolongada los damnificados iban a ser  
muchos, de lado y lado; quizás pierde más  
China porque “depende más de las  
importaciones de EE. UU. que EE. UU. de las  
importaciones de China” (Zaldívar, 2017, p.  
Xi Jinping manifestó en esa ocasión que  
China “no tiene intención de librar ni una  
Guerra Fría ni una caliente con ningún país”  
3
6).  
Naturalmente,  
numerosas  
corporaciones involucradas anhelan que las  
relaciones no se dañen, porque hay planes  
(BBC, 2020). Pero Trump atacó nuevamente.  
70  
Revista Científica y Arbitrada de Ciencias Sociales y Trabajo Social ‘‘Tejedora’’: Vol. 5 (Núm. 10) (jul-dic 2022). ISSN: 2697-3626  
El populismo anti-China de Donald Trump durante 2020: análisis desde la teoría de Laclau y Mouffe  
Minutos después de que António Guterres  
expresara que el camino es la solidaridad  
para beneficio propio y ajeno), el presidente  
proceder si desde la Casa Blanca se da la  
orden de ataque, por cualquier razón. Pero  
esto no es todo, ya que también contactó en  
2020 a un general chino para hacerle saber  
que el ejército no obedece a Trump en estas  
cuestiones tan delicadas, con la intención de  
dar tranquilidad. Estos datos constan en el  
libro Peril de los periodistas Woodward y  
Costa (dw.com, 2021). En la publicación se  
puede leer que “Milley llamó dos veces a su  
homólogo chino, el general Li Zuocheng: el  
30 de octubre, días antes de las elecciones, y  
el 8 de noviembre (…). En esas llamadas  
Milley buscó asegurarle a China que la  
retórica de Trump no devendría en acciones  
militares” (dw.com, 2021).  
(
estadounidense dijo que lo sensato es tomar  
su ejemplo, que sus homólogos prioricen los  
legítimos objetivos del Estado que  
representan, sin pensar en otra cosa (BBC,  
2
020). Con relación a la pandemia, Trump  
dijo que “el Gobierno chino, la  
y
Organización Mundial de la Salud que  
virtualmente está controlada por China—  
declararon falsamente que no había  
evidencia de transmisión entre humanos”  
(reuters.com, 2020). Luego señaló algo más:  
“Dijeron con falsedad que las personas sin  
síntomas no propagarían la enfermedad [...]  
Naciones Unidas debe responsabilizar a  
China por sus acciones” (reuters.com, 2020).  
Por otra parte, hay que decir que China  
actualmente tiene una actitud asertiva ante  
Occidente e interpela la posición política de  
sus representantes en diferentes escenarios.  
Pekín defiende su sistema, que recibe  
críticas por no seguir el patrón liberal en lo  
político, por concentrar el poder, quitar  
La conducta de Trump era chocante. Muchos  
estadounidenses consideran que no tiene la  
madurez ni los valores que requieren los  
cargos importantes. Incluso los militares  
estadounidenses estaban ansiosos por la  
situación, lo que demuestra su gravedad.  
Así, el general Mark Milley hizo movimientos  
secretos para impedir que empiece una  
guerra con China, considerando el worst-  
case scenario (dw.com, 2021). En pocas  
palabras, solicitó a oficiales de alto rango no  
derechos  
y
mantener  
un  
Estado  
hipercontrolador que lo ve todo. Por  
ejemplo, el canciller chino, Wang Yi, en abril  
del año 2021, dijo que las diferencias entre  
Pekín y Washington se han planteado como  
un combate, esto es:  
71  
Revista Científica y Arbitrada de Ciencias Sociales y Trabajo Social ‘‘Tejedora’’: Vol. 5 (Núm. 10) (jul-dic 2022). ISSN: 2697-3626  
Mejía-Rivadeneira (2022)  
Como una “confrontación entre democracia  
y autoritarismo”. Sin embargo, democracia  
no es Coca-Cola, donde EE. UU. produce el  
jarabe original y todo el mundo sabe igual. Si  
solo hay un modelo y una cultura en la  
Tierra, el mundo perderá su vitalidad y sus  
posibilidades de supervivencia [...] (rt.com,  
frecuentes. Como sabemos, el mandatario  
tuvo enormes problemas para responder  
ante la pandemia. En su momento, hizo  
declaraciones absurdas y peligrosas que  
circularon en los medios de comunicación  
más influyentes. Por ejemplo, para la cadena  
CNBC, cuando empezaba la crisis, dijo: “Lo  
tenemos totalmente bajo control. Es una  
persona que viene de China y lo tenemos  
2
021).  
En  
aquella  
reunión  
estaban  
los  
bajo control. Va  
a
estar bien”  
representantes del Consejo de Relaciones  
Exteriores de EEUU como contraparte. Fue  
un mensaje frontal. Como se ve, el gobierno  
chino cuestiona la posición occidental que  
considera que la democracia liberal es el  
único camino. Cada palabra estaba  
fríamente calculada. La analogía procura dar  
un golpe preciso al pensamiento político  
predominante en EEUU y Europa, y da una  
señal clara de lo que viene: un rol de China  
más activo en términos políticos y culturales,  
no solo en el terreno económico,  
tecnológico y militar.  
(lavanguardia.com, 2020). Luego dijo: “Esto  
fue inesperado... Y golpeó al mundo. Y  
estamos preparados, y estamos haciendo un  
gran trabajo con eso. Y desaparecerá. Solo  
mantened irá”  
la  
calma.  
Se  
(lavanguardia.com, 2020). Sobre el uso de  
mascarillas señaló: “Será realmente algo  
voluntario. Puedes hacerlo, no tienes que  
hacerlo. Yo elijo no hacerlo, pero algunas  
personas pueden querer hacerlo y está bien”  
(lavanguardia.com, 2020). Ciertamente, el  
antagonismo Trump-China iba creciendo,  
mientras las instituciones norteamericanas  
se mostraban lentas en su respuesta y la  
ansiedad de la gente crecía.  
4
.
EL ANTAGONISMO TRUMP-CHINA  
DURANTE EL 2020: DISCURSO RACISTA EN  
EL MARCO DE LA PANDEMIA  
En EEUU prácticamente no hubo efecto rally  
'
round the flag en los primeros meses de la  
Entrado el año 2020, los ataques verbales de  
Trump contra China eran cada vez más  
pandemia, como ocurrió en otros países  
desarrollados. Este concepto nos permite  
72  
Revista Científica y Arbitrada de Ciencias Sociales y Trabajo Social ‘‘Tejedora’’: Vol. 5 (Núm. 10) (jul-dic 2022). ISSN: 2697-3626  
El populismo anti-China de Donald Trump durante 2020: análisis desde la teoría de Laclau y Mouffe  
entender la manera en que la gente respalda  
al gobernante cuando un suceso  
amenazador ocurre, como una guerra  
nuevos aranceles. Luego, dice tener  
evidencia de que el coronavirus surgió de un  
laboratorio en la ciudad de Wuhan”  
(dw.com, 2020), y empleaba continuamente  
el término “virus chino”, una ofensa  
inaceptable para Beijing. Hasta el momento,  
la única investigación in situ se dio en enero  
del año 2021: la OMS, en colaboración con  
expertos chinos, estableció que los  
murciélagos son el origen del virus, y la  
(Mueller, 1970). Así, todo indica que el SARS-  
CoV-2 hizo que el patriotismo y la unidad se  
incrementen en algunos países, de tal  
manera que la imagen de Macron, Merkel,  
Trudeau, Johnson  
y Morrison resultó  
fortalecida (businessinsider.com, 2020).  
EEUU y China entraron “en una espiral de  
amenazas, sanciones y acusaciones de  
espionaje de consecuencias imprevisibles,  
para ellos mismos y para el resto del mundo”  
“introducción a través de un incidente de  
laboratorio era una vía extremadamente  
improbable” (elmundo.es, 2021).  
(
elpais.com, 2020). Era el peor momento  
En marzo del año 2020, se pudo ver que la  
palabra covid-19 fue tachada de los textos  
que Trump utilizaba en las ruedas de prensa,  
para colocar en su lugar “virus chino”  
(cnn.com, 2020). La noticia circuló en  
algunos periódicos de EEUU, y los opositores  
calificaron la actitud del presidente como  
desde que las naciones consolidaron sus  
vínculos diplomáticos, en 1979. El Canciller  
Wang Yi estaba preocupado por la  
intensidad de la disputa (elpaís.com, 2020).  
Las pérdidas económicas se incrementaban.  
Por otro lado, su país estaba manejando la  
crisis sanitaria mejor que las autoridades  
europeas y norteamericanas. Se salvaron  
millones de vidas. No hubo decrecimiento, y  
racista  
y
prepotente. La intención  
claramente era responsabilizar a China por la  
pandemia que había paralizado al mundo. Ir  
contra el Partido Comunista era efectivo por  
la  
comunidad  
internacional  
estaba  
la  
sorprendida ante la solvencia  
coordinación de China.  
y
razones ideológicas  
e
históricas,  
y
despertaba emociones en la comunidad. El  
mismo año, Mike Pompeo sostuvo que “el  
mundo libre debe triunfar contra esta  
tiranía” (elpaís.com, 2020), un criterio que  
Conforme el número de casos positivos  
aumentaba en EEUU, Trump se oponía a  
China. “A veces amenaza a Beijing con  
73  
Revista Científica y Arbitrada de Ciencias Sociales y Trabajo Social ‘‘Tejedora’’: Vol. 5 (Núm. 10) (jul-dic 2022). ISSN: 2697-3626  
Mejía-Rivadeneira (2022)  
muchos comparten; de hecho, los datos del  
Pew Research Center indican que “dos  
tercios de los estadounidenses ven a China  
con malos ojos” (dw.com, 2020).  
años, cuando se hablaba del “peligro  
amarillo” (BBC, 2020). Cuando terminaba “el  
siglo XIX, los nativistas blancos difundieron  
propaganda xenófoba sobre la impureza  
china en San Francisco. Esto alimentó la  
aprobación de la infame Ley de Exclusión  
China, la primera ley en los Estados Unidos  
que prohibió la inmigración basada  
únicamente en la raza” (De León, 2020). El  
sinólogo Grégory Lee lo plantea de esta  
manera: en el tiempo de la Ilustración se  
pensaba que los chinos eran dueños de una  
gran sabiduría; posteriormente, durante la  
época “colonialista del siglo XIX, se  
convirtieron en el ‘peligro amarillo’;  
después, tras el establecimiento de la China  
Popular, como un ‘peligro rojo’ (…)” (Lee,  
Los mensajes racistas de Trump generan  
rechazo y respaldo en su país. Muchos  
ciudadanos cercanos al Partido Demócrata  
consideran que la agresividad de este tipo es  
inaceptable. Pero una gran cantidad de  
personas que comulgan con los republicanos  
se identifican con el discurso extremista del  
exmandatario. Después de todo, la blancura  
se evalúa permanentemente en EEUU (y  
cuanto más blanco, más privilegios); es parte  
del ethos norteamericano: casi una  
“pigmentocracia”. Porque la historia define  
la cultura. Recordemos que “los  
protestantes anglosajones que llegaron  
siglos atrás, por ejemplo, disfrutaban de  
mayores ventajas sociales que otros  
europeos llegados más recientemente. En  
general, parece que cuanto más lejos de  
Europa occidental hayan nacido los  
ancestros del inmigrante, más propenso es a  
sufrir discriminación” (Kendzior, 2016, pp.  
2
018, p. 381). De tal manera que el discurso  
de Trump era una surte de detonante que  
hizo que emociones latentes y peligrosas  
salgan a la superficie en pleno siglo XXI.  
El mandatario no daba espacio para el  
dialogo, pausa o reflexión. Era fiel a su estilo  
beligerante:  
un  
padre  
dominante,  
competitivo y temperamental (Lakoff, 2007).  
En el punto más delicado de las relaciones  
con China se pudo ver “roces, choques,  
6
7-68).  
Trump hizo que la resistencia hacia los  
asiáticos se haga visible otra vez. Esto es,  
prejuicios que eran muy fuertes hace 150  
amenazas  
y
sanciones, cierres de  
consulados, acusaciones de espionaje y  
74  
Revista Científica y Arbitrada de Ciencias Sociales y Trabajo Social ‘‘Tejedora’’: Vol. 5 (Núm. 10) (jul-dic 2022). ISSN: 2697-3626  
El populismo anti-China de Donald Trump durante 2020: análisis desde la teoría de Laclau y Mouffe  
vetos de viajes” (elpais.com, 2020). Ver al  
presidente en acción era un show delirante:  
populista, maniqueo reduccionista.  
géneris sistema de colegios electorales de su  
democracia (Levitsky, 2020).  
y
En cualquier caso, hay una frontera  
ideológica en EEUU, y el negocio de Trump  
es activar al grupo conservador con un  
discurso que despierte emociones fuertes,  
como plantea Mouffe. Así, Laurie Garrett  
Parece guiarse por la vieja máxima de  
perseguir que se hable de él, aunque sea  
mal. Toda publicidad es buena” (Figuereo,  
2
019, p. 186). Ir contra China le servía para  
cohesionar a los grupos conservadores de las  
ciudades y (en mayor medida) del sector  
rural: nacionalistas empobrecidos en el  
marco de la globalización neoliberal, que  
también afecta a EEUU.  
(
2020), en Foreign Policy, lo dice  
categóricamente: “Trump convierte a China  
y la OMS en chivos expiatorios”, además:  
Los principales líderes republicanos me han  
dicho que las encuestas del partido revelan  
constantemente que criticar a China es  
inmensamente popular entre los partidarios  
de Trump y que el tema de "culpar a China"  
puede ayudar a reelegir al presidente en  
noviembre, compensando parte del desdén  
que muchos estadounidenses tienen por su  
manejo de la crisis del COVID-19” (Garrett,  
Es que para mantener el poder en una  
nación fracturada necesitaba “apoyarse en  
la mitad de los estadounidenses que están  
enfadados” (Zaldívar, 2017, p. 30). Porque el  
clivaje estadounidense es cada vez más  
claro. El primer grupo lo conforman los  
ciudadanos que se identifican con el Partido  
Demócrata (en cierto grado cosmopolitas,  
2
020),  
liberales,  
ambientalistas,  
feministas,  
Martin y Haberman (2020), editorialistas de  
The New York Times, consideran que los  
republicanos pensaron que resultaba  
necesario oponerse a China, pero Trump  
tuvo una actitud ambivalente frente a Xi  
Jinping, porque lo atacó, pero reculó al  
cuidar algunas cuestiones económicos, en  
sus palabras: “La estrategia no podría ser  
incluyentes, etc.), y el segundo grupo lo  
conforman los ciudadanos que votan por el  
Partido  
Republicano  
(rurales,  
tradicionalistas, religiosos, nacionalistas, de  
avanzada edad, etc.). ¿Quiénes son mayoría  
hoy? Los primeros, pero los resultados no  
siempre los favorecen, en parte por el sui  
75  
Revista Científica y Arbitrada de Ciencias Sociales y Trabajo Social ‘‘Tejedora’’: Vol. 5 (Núm. 10) (jul-dic 2022). ISSN: 2697-3626  
Mejía-Rivadeneira (2022)  
más clara: desde los legisladores  
republicanos que cubre Fox News hasta los  
nuevos anuncios del súper PAC del  
presidente Trump y las críticas mordaces en  
Twitter de Donald Trump Jr., el Partido  
Republicano está tratando de desviar la  
atención” (Martin y Haberman, 2020).  
demográfico frente a los hispanos, los  
afroamericanos y los asiáticos.  
Desde esta perspectiva, se puede decir que  
hay tres maneras en que tomamos una  
posición política en democracia: 1. A favor  
de una ideología, grupo o líder (de manera  
positiva); 2. En contra de una ideología,  
grupo o líder (de manera negativa); 3. Por  
ambos motivos, que es cuando se consolida  
una base emocional más fuerte. No hay una  
cuarta opción. Generalmente se da la  
tercera alternativa. De los adversarios de un  
político depende muchas veces su respaldo  
popular, de tal manera que no es raro que se  
escojan estratégicamente. Los partidarios de  
Trump chovinistas, en buena parte—  
estaban con él y (en gran medida) contra sus  
oponentes: China, la migración ilegal, el  
Partido Demócrata, CNN, etcétera; así,  
muchas personas lo respaldaron hasta las  
últimas consecuencias, como se pudo ver en  
el asalto al Capitolio del año 2021. La  
relación entre Trump y sus seguidores es  
muy estrecha en términos emocionales, lo  
que se sostiene a través de un dato  
significativo:  
Con el número de muertos por la pandemia  
que ya supera los 34,000 estadounidenses y  
el desempleo alcanzando niveles no vistos  
desde la Gran Depresión, los republicanos  
creen cada vez más que elevar a China como  
archienemigo culpable de la propagación del  
virus y aprovechar la creciente animosidad  
de Estados Unidos hacia Beijing puede ser la  
mejor manera de salvar una elección difícil  
(Martin y Haberman, 2020).  
De este modo, la hipótesis trazada en este  
artículo se cumple. Este es el modesto  
aporte teórico del trabajo. El “tipo de  
nosotros” (Mouffe, 2014, p. 35) que intenta  
establecer Trump, es el de patriotas  
decididos a luchar por sus intereses y por  
una política soberana y eficaz, lo que (a sus  
ojos) incrementa las oportunidades,  
principalmente de los blancos que dejaron  
de tener estabilidad laboral e ingresos  
seguros en el marco de la globalización  
neoliberal, un grupo que pierde peso  
47 millones de adultos estadounidenses, casi  
1 de cada 5, están de acuerdo con la  
afirmación de que “las elecciones de 2020 le  
76  
Revista Científica y Arbitrada de Ciencias Sociales y Trabajo Social ‘‘Tejedora’’: Vol. 5 (Núm. 10) (jul-dic 2022). ISSN: 2697-3626  
El populismo anti-China de Donald Trump durante 2020: análisis desde la teoría de Laclau y Mouffe  
fueron robadas a Donald Trump y Joe Biden  
el mandatario actuaba frente a la pandemia  
(Reuters/Ipsos, octubre 2020); se trata de  
una estrategia maniquea que procura tener  
un efecto emocional.  
es un presidente ilegítimo”. De ellos, 21  
millones también están de acuerdo en que  
el uso de la fuerza está justificado para  
devolver a Donald J. Trump a la presidencia”  
theconversation.com, 2021).  
En mayo 2020, The Guardian planteaba que  
Trump busca darle gran importancia al  
origen del virus para disminuir el terreno que  
Biden había ganado, ya que repetía que las  
autoridades chinas mienten, aunque no hay  
pruebas que sostengan esa conjetura  
(theguardian.com, 2020). Incluso, circularon  
numerosas propagandas en las redes  
sociales para vincular al candidato  
demócrata con el gobierno chino (dw.com,  
2020). Biden, por su parte, intentaba poner  
los problemas de la pandemia en el centro  
de la campaña, esto es, el pésimo trabajo de  
Trump para controlar la situación en todos  
los estados (Reuters, 2020).  
(
Ir contra China era un distractor en la política  
estadounidense, ya que la respuesta de  
Trump ante la covid-19 fue deplorable, la  
economía tuvo serios problemas y algunos  
sectores de la prensa reclamaban  
airadamente. De hecho, en 2020, el PIB se  
redujo un 3,5% en relación al año anterior, la  
caída más dura desde 1946 (The Philadelphia  
Inquirer, 2021). EE UU resultó muy afectado  
por el virus, con cerca de 675.000 fallecidos  
hasta el 20 de septiembre del año 2021  
(CNN, 2021). Se trata de números  
inaceptables para un Estado de ingresos  
altos. Las debilidades del sistema sanitario  
quedaron expuestas, así como un  
individualismo arraigado que cerró la  
posibilidad de medidas de seguridad  
estrictas y comportamiento ordenado… Para  
También hay que señalar que durante la  
pandemia numerosos estadounidenses  
agredieron a personas de origen asiático en  
varias ciudades, al tiempo que Trump  
desarrollaba su discurso anti-China. BBC  
News señala que “les escupen, los insultan  
en la calle y, en ocasiones, son víctimas de  
agresiones físicas” (bbc.com, 2021). Hay  
testimonios sumamente duros y datos muy  
claros. Naciones Unidas se pronunció al  
Agustín  
Lao-Montes  
(University  
of  
Massachusetts Amherst), Trump utilizó a  
China como un chivo expiatorio en un  
momento crítico, cuando el 59% de los  
ciudadanos desaprobaba la manera en que  
77