MIME-Version: 1.0 Content-Type: multipart/related; boundary="----=_NextPart_01DCED08.AF0B58F0" Este documento es una página web de un solo archivo, también conocido como "archivo de almacenamiento web". Si estás viendo este mensaje, tu navegador o editor no admite archivos de almacenamiento web. Descarga un navegador que admita este tipo de archivos. ------=_NextPart_01DCED08.AF0B58F0 Content-Location: file:///C:/30F2DDCF/1P1a20ARTICULOPENSAMIENTOCRITICOYCURRICULO.htm Content-Transfer-Encoding: quoted-printable Content-Type: text/html; charset="windows-1252"
PENSAMIENTO CRÍTICO Y CURRÍCULO DEL BACHILLERATO:
IMPLICACIONES PEDAGÓGICAS PARA LA FORMACIÓN UNIVERSITARIA INICIAL
=
David Daniel Zambrano
Posligua
Estudiante de posgrad=
o,
Universidad Estatal de Milagro, Ecuador
davidzambrano9@gmail.=
com
https://orcid.org/0009-0000-4019-6341
Viviana Beatriz Gonzá=
lez
Barona
Docente de la Univers=
idad
Estatal de Milagro, Ecuador
vbarona@unemi.edu.ec<= o:p>
https://orcid.org/0000-0002-0509-3280
Autor para correspondencia: davidzambranno9@gmail.com=
Recibido: 08/01/2026 Aceptado: 25/02/2026 Publicado:
15/07/2026
RESUME=
N
El desarrollo del
pensamiento crítico es una condición fundamental para el desempeño académic=
o en
la educación superior y para la participación informada en contextos social=
es
complejos. Sin embargo, en América Latina quedan evidencias indicativas de =
un número
significativo de estudiantes que termina el bachillerato sin alcanzar nivel=
es
satisfactorios en comprensión lectora, razonamiento analítico y argumentati=
vo,
lo cual incide directamente en su transición hacia la universidad. Este est=
udio
analiza la relación entre el diseño curricular del bachillerato y el desarr=
ollo
del pensamiento crítico y sus efectos en la formación universitaria inicial,
con referencia al contexto latinoamericano y al caso ecuatoriano. Se apoyó =
en
un enfoque cualitativo mediante análisis documental de carácter
analítico-interpretativo, con fundamento en literatura pedagógica
especializada, informes de organismos internacionales y documentos
institucionales nacionales. Los hallazgos muestran que la persistencia de
modelos curriculares centrados en la transmisión de contenidos y en práctic=
as
evaluativas orientadas a la reproducción obstruye la consolidación de
habilidades cognitivas de orden superior. Como resultado, se generan brechas
formativas que se proyectan hacia la educación superior, donde las
instituciones implementan procesos de nivelación para atender carencias
acumuladas. En conclusión, el fortalecimiento del pensamiento crítico ameri=
ta
una revisión estructural del currículo de dicho nivel y una articulación
efectiva entre los distintos niveles del sistema educativo, a fin de asegur=
ar
coherencia en la trayectoria formativa del estudiantado.
Palabras clave: pensamiento crí=
tico, pedagogía, educación superior.
CRITICAL THINKING AND THE
SECONDARY EDUCATION CURRICULUM: PEDAGOGICAL IMPLICATIONS FOR INITIAL UNIVER=
SITY
TRAINING
ABSTRACT
The
development of critical thinking is a fundamental condition for academic
performance in higher education and for informed participation in complex
social contexts. However, in Latin America there is evidence indicating a
significant number of students who finish high school without reaching
satisfactory levels in reading comprehension, analytical and argumentative
reasoning, which directly affects their transition to university. This study
analyzes the relationship between the curriculum design of the baccalaureate
and the development of critical thinking, as well as its effects on initial
university education, with reference to the Latin American context and the
Ecuadorian case. It was based on a qualitative approach through documentary
analysis of an analytical-interpretative nature, based on specialized
pedagogical literature, reports from international organizations and nation=
al
institutional documents. The findings show that the persistence of curricul=
ar
models focused on content transmission and reproduction-oriented assessment
practices obstructs the consolidation of higher-order cognitive skills. As a
result, training gaps are generated that are projected towards higher
education, where institutions implement rem=
edial
programs to address accumulated
shortcomings. In conclusion, the strengthening of critical thinking merits a
structural review of the curriculum at this level and an effective articula=
tion
between the different levels of the educational system, in order to ensure
coherence in the educational trajectory of students.
Keywords: critical thinking, pedagogy, higher education.
1. <=
/span>INTRODUCCIÓN
La transición entre el
bachillerato y la educación superior se ha convertido en uno de los puntos =
más
sensibles de los sistemas educativos latinoamericanos. Cada año, las
universidades reciben estudiantes que enfrentan dificultades en lectura
académica, argumentación y razonamiento analítico, competencias indispensab=
les
para afrontar las exigencias del trabajo intelectual universitario. Esta
situación no puede comprenderse únicamente si se trata de un problema
individual, es también el resultado de procesos formativos que se configura=
n a
través de la trayectoria escolar.
En el plano internacional, =
La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la
Ciencia y la Cultura
(UNESCO, 2022) subraya que el pensamiento
crítico constituye una competencia clave para desenvolverse en entornos
caracterizados por la complejidad y la incertidumbre. Desde la doctrina
pedagógica, para Facione (2023) es una competencia de orden superior que
integra análisis, interpretación, inferencia y evaluación, junto con
disposiciones intelectuales orientadas a la calidad del juicio.
A su vez, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE, 2022) =
asegura que
el desarrollo de estas capacidades resulta central para el desempeño en la
educación superior y que su ausencia genera dificultades que las universida=
des
deben afrontar en los primeros tramos formativos.
En América Latina, las
evaluaciones internacionales evidencian brechas persistentes en comprensión
lectora y razonamiento al finalizar la educación obligatoria (OCDE, 2019).
Estudios regionales recientes confirman que una proporción considerable de
estudiantes no alcanza niveles adecuados de desempeño en habilidades
fundamentales (Arias et al., 2024).
En el ámbito ecuatoriano, l=
os
resultados del ERCE del año 2019, reportados por el Instituto Nacional de
Evaluación Educativa (INEVAL, 2022) en los informes nacionales previos sitú=
an
el problema en el cierre de la escolaridad obligatoria. Al mismo tiempo, el
Banco Mundial (2019) introduce el concepto de learning=
pover=
ty
para describir limitaciones tempranas en comprensión lectora que condicionan
aprendizajes posteriores.
Diversos enfoques pedagógic=
os
vinculan estos resultados con las características del diseño curricular. La
OCDE (2025) cuestiona los modelos centrados en la cobertura de contenidos y=
en
enfoques transmisivos, mientras que Sahlberg (2021) señala que los sistemas
altamente estandarizados reducen el espacio para el razonamiento complejo. =
A nivel regional, la UNESCO
(2024) relaciona el desarrollo insuficiente de competencias cognitivas con
desigualdades estructurales y con limitaciones en la coherencia de las
trayectorias educativas.
Sobre la base de los antece=
dentes
descritos, el artículo que ocupa estas líneas tiene el propósito de analiza=
r la
relación entre el diseño curricular del bachillerato, el desarrollo del
pensamiento crítico y sus efectos en la formación universitaria inicial, con
referencia al contexto latinoamericano y al caso ecuatoriano. Se espera apo=
rtar
una lectura sistémica que articule currículo, desempeño cognitivo y transic=
ión
educativa y contribuir al debate académico y de política educativa sobre la
necesidad de una articulación más coherente entre la educación secundaria y=
la
superior.
2.
METODOLOGÍA
El estudio se inscribió en =
una
tradición cualitativa orientada a la interpretación de fenómenos educativos
complejos vinculados con el diseño curricular del bachillerato, el desarrol=
lo
del pensamiento crítico y su incidencia en la formación universitaria inici=
al.
Esta perspectiva resulta pertinente si se busca comprender relaciones
estructurales e institucionales a partir del análisis sistemático de produc=
ción
académica y normativa (Bengtsson, 2016; Nowell et al., 2017).
El diseño adoptado fue
analítico–documental. Puso el foco en la revisión, organización y examen
crítico de fuentes teóricas, informes internacionales y documentos
técnico-normativos. La finalidad consistió en someter a contraste el
conocimiento disponible, identificar regularidades y tensiones conceptuales=
, y
formular interpretaciones sustentadas en la literatura pedagógica
contemporánea. Este tipo de diseño es válido en estudios de política educat=
iva
y análisis curricular cuando se explicitan criterios de selección y
procedimientos de codificación (Bowen, 2009; Flick, 2018).
La revisión bibliográfica se
delimitó al período 2017–2025 y se restringió a literatura científica arbit=
rada
(artículos en revistas indexadas). La unidad de análisis estuvo constituida=
por
35 artículos científicos, seleccionados por pertinencia temática, específic=
amente
pensamiento crítico, currículo de bachillerato, comprensión lectora,
argumentación y transición a la educación superior; y por disponibilidad de
identificadores persistentes, o sea DOI o URL que aseguran trazabilidad y
verificación.
La selección se realizó a p=
artir
de los siguientes criterios: pertinencia temática, solidez metodológica
explícita, autoridad académica o institucional, actualidad dentro del perío=
do
establecido y aplicabilidad al contexto latinoamericano, con atención
específica a Ecuador. Se excluyeron textos de divulgación sin respaldo
metodológico, publicaciones sin arbitraje académico y materiales cuya
vinculación con las categorías centrales resultara indirecta.
Las categorías de análisis
respondieron a una lógica deductivo–inductiva. Inicialmente se estableciero=
n a
partir del marco conceptual sobre pensamiento crítico, currículo y transici=
ón
educativa. Durante la lectura profunda de las obras revisadas, se ajustaron=
y
precisaron mediante contraste constante entre fuentes, conforme a
procedimientos descritos en la literatura sobre análisis temático (Nowell et
al., 2017). Las categorías finales fueron: (1) pensamiento crítico como
competencia de orden superior; (2) currículo tradicional y prácticas
reproductivas; (3) brechas cognitivas acumulativas; (4) función compensator=
ia
de la educación superior; y (5) articulación entre niveles educativos.
El análisis del conglomerad=
o de
documentos bibliográficos se desarrolló por medio de un proceder sistemátic=
o en
cuatro momentos articulados. Primero se hizo la localización y el filtrado =
inicial
de las fuentes a través de la exploración estructurada en bases académicas,
motores de búsqueda y repositorios institucionales. La literatura escogida =
se registró
en una matriz que recogió datos de autores, fecha de publicación, tipo de
fuente y área de influencia geoespacial.
Después se llevó a cabo una
lectura rigurosa de los textos seleccionados, acompañada de una codificación
preliminar. Durante esta fase se identificaron unidades de significado asoc=
iadas
con las categorías analíticas definidas, registrando conceptos de interés,
argumentos centrales y relaciones explícitas entre currículo, pensamiento
crítico y transición educativa.
Seguidamente, los códigos
obtenidos se organizaron en tópicos de mayor amplitud, de manera que, esa
agrupación implicó un contraste cruzado entre autores y tipos de documentos,
con la idea de identificar puntos convergentes desde lo conceptual, tension=
es
interpretativas y vacíos analíticos.
Al final, se desarrolló una
síntesis interpretativa que apuntó al establecimiento de relaciones
explicativas entre el diseño curricular del bachillerato, el desarrollo
cognitivo y la formación universitaria inicial. El tratamiento del material=
tuvo
apoyo en el análisis cualitativo de contenido con orientación temática,
siguiendo lo que recomiendan Bengtsson (2016) y Flick (2018), o sea, los cr=
iterios
de trazabilidad, coherencia interna y explicitación del proceder de
codificación. Todos los referidos procesos se recogen de forma gráfica en la
figura 1.
Figura 1. Fases del procedimiento analítico

Fuente: elaboración propia.
3.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
El análisis de las publicac=
iones
científicas admitió identificar patrones consistentes relacionados con tres
dimensiones centrales: la conceptualización y evaluación del pensamiento
crítico en la educación secundaria, las prácticas curriculares que inciden =
en
su desarrollo y las consecuencias formativas que se proyectan en la transic=
ión
hacia la educación superior. A partir de estas dimensiones, los hallazgos se
organizan en los siguientes subapartados.
La revisión de los estudios
evidenció una convergencia conceptual en torno al pensamiento crítico,
entendido en la literatura especializada en términos de un conjunto integra=
do
de habilidades cognitivas de orden superior que incluyen análisis,
interpretación, evaluación de argumentos, autorregulación y razonamiento
inferencial. Diversas investigaciones coinciden en que no se trata únicamen=
te
de una habilidad técnica aislada, sino de una competencia transversal vincu=
lada
a procesos metacognitivos y disposiciones intelectuales estables
(Dwyer et al., 2017; Abrami=
et
al., 2018; van der Zanden<=
span
lang=3DES-VE style=3D'font-family:"Trebuchet MS",sans-serif'> et al., 2020;=
Halpern
& Dunn, 2021).
En el ámbito de la educación
secundaria, el pensamiento crítico suele aparecer formulado en los document=
os
curriculares en términos amplios, asociado al desarrollo integral del
estudiantado (Tamayo, 2025; Ssenyonga, 2025). Sin embargo, los estudios
comparativos indican que la formulación declarativa no siempre se traduce en
operacionalización pedagógica concreta (Tiruneh et al., 2018; Bezanilla et =
al.,
2019). La distancia entre la enunciación normativa y la práctica didáctica
constituye una constante identificada en distintos contextos nacionales.
Igualmente, se señala que la
evaluación del pensamiento crítico presenta dificultades metodológicas
relevantes (Saiz & Rivas, 2023; Schou=
te
et al., 2025).
Algunos trabajos destacan la escasa coherencia entre instrumentos de evalua=
ción
y las definiciones teóricas adoptadas, lo que genera mediciones parciales o
reducidas del constructo (Liu et al., 2019; Heijltjes<=
/span>
et al., 2019). Este hecho limita la posibilidad de consolidar una cultura
evaluativa alineada con objetivos formativos complejos (Med=
randa-Morales
et al., 2023).
En consecuencia, la conceptualización del pensamiento crítico en secundaria=
se
caracteriza por un reconocimiento discursivo amplio y por desafíos persiste=
ntes
en su concreción evaluativa y pedagógica (López et al., 2023; Le et al., 20=
24; Manousou & Xanthopoulou, 2025).
Los artículos analizados
describen una tensión estructural entre modelos curriculares centrados en la
cobertura de contenidos y enfoques orientados al desarrollo de habilidades
cognitivas superiores. Las investigaciones son coincidentes en señalar que =
los
currículos con alta densidad temática y fuerte presión evaluativa tienden a
priorizar la reproducción de información sobre el análisis reflexivo (Schin=
dler
& Burkholder, 2019).
En contraposición, los estu=
dios
empíricos reportan efectos positivos al momento de implementar estrategias
didácticas apoyadas en aprendizaje basado en problemas (Anggraeni
et al., 2023); pero, además, en discusión argumentativa estructurada y
enseñanza explícita de habilidades de pensamiento (Saiz & Rivas, 2017; =
Tiruneh
et al., 2018; Abrami et al., 2018). Estas prácticas incrementan la
transferencia cognitiva y fortalecen la autorregulación intelectual.
Otro eje identificado se
relaciona con la formación docente. La literatura especializada señala que =
el
desarrollo sistemático del pensamiento crítico requiere planificación
intencional, modelamiento cognitivo y retroalimentación formativa consisten=
te (Heijltjes et al., 2019; Halpern & Dunn, 2021). Si=
estas
condiciones no están presentes, las prácticas tienden a reproducir esquemas
transmisivos, aun cuando el currículo formal declare propósitos competencia=
les.
En esta línea, diversos est=
udios,
entre ellos los de Bezanilla et al. (2019) y Liu et al. (2019), sostienen q=
ue
la coherencia entre objetivos, metodologías y evaluación constituye un fact=
or
determinante para que el pensamiento crítico trascienda el plano declarativ=
o y
se integre de manera orgánica en la experiencia escolar.
La literatura revisada esta=
blece
una relación directa entre el nivel de desarrollo del pensamiento crítico en
secundaria y el desempeño académico en los primeros años universitarios (=
span>Kod=
irun
et al., 2021; González-Gallego et al., 2025; de los Santos et al., 2025<=
/span>)=
span>. Investigacio=
nes
longitudinales evidencian que estudiantes con entrenamiento explícito en
habilidades de razonamiento presentan mayor capacidad de análisis textual,
argumentación académica y resolución de problemas complejos en el contexto
universitario (Dwyer et al., 2017; Halpern & Dunn, 2021; Kwangmuang et al., 2021).
Por el contrario, si la edu=
cación
secundaria no consolida dichas habilidades, las instituciones de educación
superior deben implementar estrategias compensatorias orientadas a fortalec=
er
competencias básicas de lectura crítica y razonamiento analítico (Saiz &
Rivas, 2017; Schindler
& Burkholder, 2019; Çelik et al., 2022). Esta dinámica, según And=
reucci-Annunziata
et al. (2023), Amani y Mkimbili (2025) y Aar=
ar y
Pérez (2025),
ayudan a generar el pensamiento crítico en la educación superior.
Los estudios comparativos
internacionales sugieren que la desalineación entre expectativas cognitivas=
del
nivel secundario y las demandas académicas universitarias produce
discontinuidades en la trayectoria formativa del estudiantado (Tiruneh et a=
l.,
2018; Bezanilla et al., 2019). Tales discontinuidades no se explican únicam=
ente
por factores individuales, sino por estructuras curriculares que operan con
lógicas distintas en cada nivel educativo.
De este modo, la transición
secundaria–universidad emerge en la literatura de manera crítica dentro del
sistema educativo, donde convergen déficits acumulativos y exigencias
académicas de mayor complejidad. El fortalecimiento del pensamiento crítico
durante el bachillerato se perfila, por tanto, a modo de condición estructu=
ral
para asegurar continuidad formativa y reducir la necesidad de intervenciones
remediales en el nivel superior.
En un contexto más amplio, =
la
evidencia examinada configura un escenario en el que el pensamiento crítico
ocupa un lugar central en el discurso educativo, pero enfrenta dificultades
persistentes en su concreción curricular y evaluativa.
La distancia entre formulac=
iones
competenciales y prácticas pedagógicas efectivas revela una brecha estructu=
ral
que no puede atribuirse exclusivamente a factores didácticos aislados. Más
bien, remite a configuraciones curriculares densas, esquemas evaluativos
centrados en resultados estandarizados y limitaciones en la formación
pedagógica orientada al desarrollo de habilidades cognitivas de orden
superior. Esta convergencia=
de
factores ayuda a comprender por qué, pese al consenso teórico, los niveles =
de
desempeño en razonamiento analítico y argumentación siguen siendo heterogén=
eos.
Partiendo de una mirada
sistémica, los hallazgos sugieren que el problema radica en la presencia o
ausencia de contenidos vinculados al pensamiento crítico, pero va más allá,
porque involucra el grado de alineación entre objetivos formativos, estrate=
gias
de enseñanza y mecanismos de evaluación.
En el momento en que estos
elementos operan de manera desarticulada, el desarrollo cognitivo progresivo
pierde continuidad y coherencia. La literatura se alinea en señalar que la
integración explícita de prácticas argumentativas, retroalimentación format=
iva
y enseñanza metacognitiva constituye una condición indispensable para
consolidar competencias transferibles que superan el mero contexto escolar
inmediato.
En relación con la transici=
ón
hacia la educación superior, la revisión confirma que las debilidades
acumuladas durante la secundaria se proyectan en los primeros tramos
universitarios, donde las demandas de lectura académica, análisis crítico y
producción argumentativa se intensifican.
Esta realidad genera una pr=
esión
institucional que desplaza recursos hacia procesos de nivelación, con
implicaciones para la función formativa universitaria. En efecto, el
fortalecimiento del pensamiento crítico en el bachillerato se presenta en f=
orma
de mejora deseable, y también es un requisito estructural para asegurar
continuidad formativa, reducir discontinuidades y sostener trayectorias
académicas más consistentes a lo largo del sistema educativo.
4. CONCLUSIONES
El análisis de la literatura científica ratifica que las limitaciones observadas en habilidades de análi= sis, argumentación y razonamiento inferencial no responden puramente a prácticas pedagógicas individuales, sino a configuraciones curriculares que priorizan= la cobertura de contenidos y esquemas evaluativos de carácter reproductivo. La persistencia de estas lógicas dificulta la consolidación progresiva de competencias cognitivas de orden superior durante la educación secundaria.<= o:p>
A=
pesar de
que los documentos normativos suelen declarar el pensamiento crítico en for=
ma
de propósito transversal, la literatura evidencia que su desarrollo efectivo
depende de la integración explícita de estrategias argumentativas, enseñanza
metacognitiva y evaluación formativa coherente. Si se da el caso en que est=
os
componentes operen sin articulación, el aprendizaje se fragmenta y se limit=
a la
consolidación de competencias transferibles.
L=
os
estudios revisados indican que las debilidades en lectura académica, anális=
is
conceptual y producción argumentativa inciden de manera significativa en el
desempeño inicial en educación superior. Esta discontinuidad genera tension=
es
institucionales que conducen a la implementación sistemática de procesos de
nivelación, trasladando hacia la universidad responsabilidades formativas q=
ue
deberían consolidarse en etapas previas del sistema educativo.
La evidencia examinada defi=
ende
la necesidad de una revisión integral del diseño curricular del bachillerato
orientada a garantizar coherencia entre niveles educativos. Más que incorpo=
rar
nuevos contenidos, se trata de reorganizar objetivos, metodologías y evalua=
ción
en función del desarrollo sostenido de habilidades cognitivas superiores. S=
olo
mediante esta articulación estructural será posible asegurar trayectorias
formativas continuas y reducir la función compensatoria que actualmente asu=
me
la educación superior.
5.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Aarar, D., & Pérez Valv=
erde,
J. I. (2025). Pensamiento crítico en la escritura académica: una revisión
sistemática. Education Sciences, 15(9),
1204. https://doi.org/10.3390/educsci15=
091204
Abrami, P. C., Bernard, R. M., Borokhovski, E.,
Waddington, D. I., Wade, C. A., & Persson, T. (2018). Strategies for
teaching students to think critically: A meta-analysis. Review of Educational Resea=
rch,
88(2), 275–314. https://doi.org/10.3102/0034654317752087
Amani, J., & Mkimbili,
S. T. (2025). Developing critical thinking skills among secondary school
students: The role of project-based learning. Thinking Skills and Creativity, 58,
101883. https://doi.org/10.1016/j.tsc.2025.101883=
a>
Andreucci-Annunziata, P., Morales-Salinas, L.,
Cortés-Maturana, H., & González-Fernández, M. O. (2023). Conceptualizat=
ions
and instructional strategies on critical thinking in higher education: A
systematic review of reviews. Frontiers
in Education, 8, 1141686. https://doi.org/10.3389/feduc.2023.1141686<=
/a>
Anggraeni, D=
. M., Prahani, B. K., Suprapto,=
N., Shofiyah, N., & Jatmiko, B.
(2023). A systematic review of problem-based learning research in fostering
critical thinking skills. Thinking
Skills and Creativity, 49, 101334. https://doi.org/10.1016/j.tsc.2023.101334=
a>
Arias Ortiz, E., Dueñas, X., Giambruno, C., &
López, A. (2024). El estado de la educación en América Latina y el
Caribe 2024: La medición de los aprendizajes.
Banco Interamericano de Desarrollo.
https://publications.iadb.org/publications/spanish/=
document/el-estado-de-la-educacion-en-america-medicion-de-los-aprendizajes.=
pdf
Banco Mundial. (2019). Ending learning pover=
ty:
What will it take? Washington, DC: World Bank.
https:=
//documents1.worldbank.org/curated/en/395151571251399043/pdf/Ending-Learnin=
g-Poverty-What-Will-It-Take.pdf
Bengtsson, M. (2016). How to plan and perform a qualitative study us=
ing
content analysis. NursingPlus Open, 2, 8–14=
. https://doi.org/10.1016/j.npls.2016.01.001=
Bezanilla, M. J., Fernández-Nogueira, D., Poblete, M.,
& Galindo-Domínguez, H. (2019). Methodologies for
teaching-learning critical thinking in higher education: The teacher’s view=
. Thinking Skills and Creativ=
ity,
33, 100584. https://doi.org/10.1016/j.tsc.2019.100584=
a>
Bowen, G. A. (2009). Document analysis as a qualitative research met=
hod.
Qualitative Resea=
rch
Journal, 9(2), 27–40. https://doi.org/10.3316/QRJ0902027
Çelik İskifoğlu, T., Ercan, O., & Başdaş, Ö. (2022). Culture of thinking and
critical thinking dispositions of secondary school students in different
educational environments. Frontiers in Psychology, 13, 1017747. https://do=
i.org/10.3389/fpsyg.2022.1017747
de
los Santos, O., Ramírez-Montoya, M. S., & Lara-Prieto, V. (2025). Scientific
thinking promotes the development of critical and scientific thinking. =
Education Sciences, 15(9),
1174. https://doi.org/10.3390/educsci15=
091174
Dwyer, C. P., Hogan, M. J., & Stewart, I. (201=
7).
An integrated critical thinking framework for the 21st century. Thinking Skills and Creativ=
ity,
23, 94–104. https://doi.org/10.1016/j.tsc.2016.12.004
Facione, P. A. (2023). Critical thinking: What it is and why it counts
(2023 Update). Insight Assessment.
https://insightassessment.com/wp-content/uploads/2023/12/Critical-Thinking-=
What-It-Is-and-Why-It-Counts.pdf
Flick, U. (2018). Doing qualitative data collection – Charting the
routes. The SAGE
Handbook of Qualitative Data Collection.
https://doi.org/10.4135/9781526416070
González-Gallego, S., Ruiz-Ga=
llardo,
J. R., & Cañizares, P. (2025). A critical examination of
the underlying causes of the STEM gender gap: Evidence from computational
thinking in secondary education. Frontiers
in Education, 10, 1537040. https://doi.org/10.3389/feduc.2025.1537040<=
/a>
Halpern, D. F., & Dunn, D. S. (2021). Critical
thinking: A model for teaching and assessing in higher education. Journal of Intelligence, 9<=
/span>(2),
21. https://doi.org/10.3390/jintelligence9020021
Heijltjes, A=
., van
Gog, T., Leppink, J., & Paas, F. (2019). Improving critical thinking:
Effects of dispositions and instructions on economics students’ reasoning
skills. Learning =
and
Instruction, 61, 36–47. https://doi.org/10.1016/j.learninstruc.2018.12.002=
Instituto Nacional de Evaluac=
ión
Educativa (INEVAL). (2018). =
Informe
general PISA 2018. Ineval.
https:=
//www.evaluacion.gob.ec/wp-content/uploads/downloads/2018/12/CIE_InformeGen=
eralPISA18_20181123.pdf
=
Instituto
Nacional de Evaluación Educativa (INEVAL). (2022). Est=
udio
Regional Comparativo y Explicativo (ERCE 2019): Reporte nacional de resulta=
dos
(Ecuador). Ineval.
https:=
//evaluaciones.evaluacion.gob.ec/archivosPD/uploads/dlm_uploads/2022/03/Est=
udio-Regional-Comparativo-y-Explicativo-ERCE-2019.pdf
Kodirun,
Kadir, A., Rahman, U., & Sari, D. P. (2025). Sec=
ondary
students’ competence in logical operations and reasoning in mathematical
contexts. Frontie=
rs in
Education, 10, 1493737. https://doi.org/10.3389/feduc.2025.1493737<=
/a>
Kwangmuang, P=
., Jarutkamolpong, S., Sangboonraun=
g,
W., & Daungtod, S. (2021). The development =
of
educational innovation to enhance higher-order thinking skills in secondary
schools in Thailand. Heliyon, 7, e07309. https://doi.org/10.1016/j.heliyon.2021.e07309
Le, H. V., Nguyen, T. T., & Pham, T. H. (2024)=
. Promoting
grade 2 students’ critical thinking skills: The role of constructivist lear=
ning
environments. Fro=
ntiers
in Education, 9, 1241973. https://doi.org/10.3389/feduc.2024.1241973<=
/a>
Liu, O. L., Frankel, L., & Roohr, K. C. (2019).
Assessing critical thinking in higher education: Current state and directio=
ns
for next-generation assessment. ETS
Research Report Series, 2019(1), 1–23. https://doi.org/10.1002/ets2.12242
López, F., Delgado, C., & Sánchez, M. (2023). =
Developing
critical thinking in vocational education and training. Education Sciences, 13(6),
590. https://doi.org/10.3390/educsci13=
060590
Manousou, E., & Xanthopoulou, P. (2025). Criti=
cal
thinking in distance education: Challenges and perspectives. Education Sciences,
15(6),
757. https://doi.org/10.3390/educsci15060757
Medranda-Morales,
N., Palacios-Mieles, V. D., & Villalba-Guevara, M. (2023). Reading
comprehension: An essential process for critical thinking development. =
Education Sciences, 13(11),
1068. https://doi.org/10.3390/educsci13=
111068
Nowell, L. S., Norris, J. M., White, D. E., & Moules, N. J. (201=
7).
Thematic analysis: Striving to meet the trustworthiness criteria. International Journal of
Qualitative Methods, 16(1). https://doi.org/10.1177/1609406917733847
OECD. (2019). PISA 2018 results (Volume I): What students know
and can do. OECD Publishing. https://doi.org/10.1787/5f07c754-=
en
OECD. (2022). Does higher education teach students to think
critically? OECD Publishing.
https:=
//www.oecd.org/content/dam/oecd/en/publications/reports/2022/08/does-higher=
-education-teach-students-to-think-critically_e6638839/cc9fa6aa-en.pdf
OECD. (2025). Supporting teachers to foster creativity and
critical thinking: Professional learning framework. OECD.
https:=
//www.oecd.org/content/dam/oecd/en/about/projects/edu/teaching%2C-learning-=
and-assessing-creative-and-critical-thinking-skills/Updated%20PLP%20ii%2020=
25%20%28003%29.pdf
Sahlberg, P. (2021). Finnish lessons 3.0: =
What
can the world learn from educational change in Finland? Teachers
College Press.
https:=
//www.tcpress.com/finnish-lessons-3.0-9780807764800
Saiz, C., & Rivas, S. F. (2017). New teaching
techniques to improve critical thinking. The
Thinking Skills and Creativity Journal, 26, 1–13.
https://doi.org/10.1016/j.tsc.2017.05.001
Saiz, C., & Rivas, S. F. (2023). Critical
thinking, formation, and change. Journal
of Intelligence, 11, 219. https://doi.org/10.3390/jintelligence11120219
Schindler, L. A., & Burkholder, G. J. (2019). A
mixed methods examination of the influence of pedagogical practices on crit=
ical
thinking. Journal=
of
College Teaching & Learning, 16(2), 43–56.
https://doi.org/10.19030/tlc.v16i2.10307
Schoute, E., de Bruin, A., & van Gog, T. (2025). Instruction
and outcomes of critical thinking: Evidence synthesis. Review of Educational Resea=
rch.
https://doi.org/10.3102/003465432=
51352539
Ssenyonga, R., Mugisha, M., Oxman, A. D., Nsangi, A., & Semakula, D. (2025). One-year follo=
w-up
effects of the informed health choices secondary school intervention on
students’ ability to think critically about health in Uganda: A cluster
randomized trial. Trials,
26. https://doi.org/10.1186/s13063-024-08607-7<=
/a>
Tamayo Alzate, O. E. (2025). Critical thinking and
epistemic sophistication in science education. Journal of Intelligence, 13(8), 93. =
https://doi.org/10.3390/jintelligence13080093
Tiruneh, D. T., Verburgh,
A., & Elen, J. (2018). Effectiveness of critical thinking instruction in
higher education: A systematic review of intervention studies. Higher Education Studies, 8=
(1),
1–17. https://doi.org/10.5539/hes.v8n1p1
UNESCO. (2022). Reimagining our futures together: A new social
contract for education. UNESCO.
https://sciencesafety.com/wp-content/uploads/2022/1=
0/Reimagining-our-futures-together_-a-new-social-contract-for-education-UNE=
SCO-Digital-Library.pdf
=
UNESCO.
(2024). La encrucijada de la educación en América Latina y=
el
Caribe: Informe regional de monitoreo ODS4–Educación 2030 (Resumen)<=
/em>.
UNESCO.
https://repositorio.cepal.org/server/api/core/bitstreams/=
fed2d3a5-ded8-4076-ad34-0a183983246a/content
van der Zanden, P. J.,
Denessen, E., Cillessen, A. H. N., & Meijer=
, P.
C. (2020). Fostering critical thinking skills in pre-universi=
ty
education: A systematic review. European
Journal of Teacher Education.