APRENDIZAJE COOPERATIVO Y PENSAMIENTO CRÍTICO PARA EL PROCESO EDUCATIVO DE LOS ESTUDIANTES DE UNA INSTITUCIÓN EDUCATIVA

 

Máximo Fernando Tubay Moreira

Universidad Técnica de Babahoyo Extensión Quevedo. Ecuador

mtubay@utb.edu.ec

https://orcid.org/0000-0003-2196-4506

 

María Jacqueline Vásquez Morán

Unidad Educativa Nicolás Infante Diaz. Quevedo-Ecuador

 maryjakyvasquezm@yahoo.com

https://orcid.org/0009-0002-6596-4559

 

Derian Leonel Yépez Almeida

Unidad Educativa Nicolás Infante Diaz. Quevedo-Ecuador

derianyepez95@gmail.com

https://orcid.org/0009-0001-6414-1561

 

Rosa Mérida Morales Coello

Unidad Educativa Carlos Finlay. Quevedo-Ecuador

rositamery68@gmail.com

https://orcid.org/0009-0004-1440-0619

 

Autor para correspondencia: mtubay@utb.edu.ec

Recibido: 10/02/2026         Aceptado: 05/05/2026          Publicado: 15/07/2026

RESUMEN

Esta investigación tuvo como objetivo el destacar la correspondencia entre el aprendizaje cooperativo y el pensamiento crítico en el entorno educativo de estudiantes adolescentes, resaltando a las acciones cooperativas dentro del aula de clases, como proceso eficaz para el desarrollo de lo cognitivo y socioemocional. La parte metodológica se determinó en un enfoque cuantitativo, siendo de tipo descriptivo-correlacional, y su diseño no experimental y transversal, en el que la muestra se conformó por 80 estudiantes adolescentes y 20 docentes, que fueron seleccionados de manera intencional. Los resultados demostraron que ambos grupos focales, tanto estudiantes como docentes, destacan la importancia del aprendizaje cooperativo, para que se generen procesos reflexivos, de argumentación y compresión de los conocimientos, beneficiando significativamente el progreso global de los educandos, provocando el análisis reflexivo, la corresponsabilidad el diálogo fluido y el trabajo en equipo, todo esto, prioritario para hacer posible el acto educativo.  

Palabras clave: aprendizaje cooperativo – pensamiento crítico – proceso educativo – estudiantes adolescentes.

 

COOPERATIVE LEARNING AND CRITICAL THINKING FOR THE EDUCATIONAL PROCESS OF STUDENTS IN AN EDUCATIONAL INSTITUTION

ABSTRACT

This research aimed to highlight the correlation between cooperative learning and critical thinking in the educational environment of adolescent students, emphasizing cooperative actions within the classroom as an effective process for cognitive and socio-emotional development. The methodology employed a quantitative, descriptive-correlational approach with a non-experimental, cross-sectional design. The sample consisted of 80 adolescent students and 20 teachers, selected intentionally. The results showed that both focus groups, students and teachers, highlighted the importance of cooperative learning in generating reflective processes, argumentation and comprehension of knowledge, significantly benefiting the overall progress of students, promoting reflective analysis, co-responsibility, fluid dialogue and teamwork, all of which are essential for the educational process.

Keywords: cooperative learning – critical thinking – educational process – adolescent students

 

INTRODUCCIÓN

En la era digital actual, caracterizada por un exponencial crecimiento de las tecnologías de la información y la comunicación, la sociedad se encuentra inmersa en un constante flujo de datos e información, en donde este nuevo entorno plantea desafíos y oportunidades sin precedentes, en donde se debe recordar que el trabajo en equipo promueve la interacción social, la comunicación efectiva y la construcción conjunta del conocimiento, a través de actividades colaborativas, aprendiendo a valorar las diferentes perspectivas y a construir argumentos sólidos (Alonso et al., 2025).

La promoción y adopción de un ambiente emocional positivo en el aula no solo puede facilitar el aprendizaje y el rendimiento académico de los estudiantes, sino que también es importante que los docentes hagan uso de estrategias que faciliten la conexión con las emociones y el respeto mutuo entre el educador y los alumnos, para que se fomente el trabajo en equipo y se haga uso responsable de los recursos disponibles para fortalecer el proceso de enseñanza-aprendizaje.

La incorporación de las habilidades emocionales en el aprendizaje a través de una gestión en el aula, son actividades y tareas que deben generarse con el fin de mejorar la comprensión y retención de los elementos emocionales que incluyan ejercicios de reflexión, meditación y comunicación, por medio de estrategias empleadas por el docente como escenarios de discusión en los que todos los estudiantes hagan su respectivo aporte y la resolución de problemas, desde una perspectiva emocional (Chávez & Salazar, 2024).

Para Villalobos et al.(2024), en la adolescencia, la convivencia entre pares es parte fundamental del desarrollo, sin embargo, en ocasiones se cree que permitir a los estudiantes trabajar dentro de un grupo ocasionará que sólo algunos integrantes del equipo sean quienes aporten o quienes aprendan, surgiendo el “Aprendizaje cooperativo” con una serie de características diseñadas específicamente para que todos los miembros del equipo puedan explotar al máximo su potencial y absorber de mejor manera los contenidos de una asignatura.

El objetivo de la investigación fue destacar la correspondencia entre el aprendizaje cooperativo y el pensamiento crítico en el entorno educativo de estudiantes adolescentes, resaltando a las acciones cooperativas dentro del aula de clases, como proceso eficaz para el desarrollo de lo cognitivo y socioemocional. Estos procesos garantizan que el estudiante desarrolle competencias propias de personas pensantes, reflexivas y críticas, lo que a su vez le permite competir y responder de manera efectiva a situaciones futuras, tanto escolares como familiares, sociales y laborales.

A nivel pedagógico, es importante “la estructuración de actividades desde el objetivo, el contenido, los métodos, los medios y la evaluación, donde se propicie el pensamiento crítico, la creatividad y el aprendizaje del error”, atendiendo a los diferentes ritmos y formas de aprendizaje, con una elevada motivación por el saber, la investigación y la forma consciente de aprender y construir aprendizajes significativos; por ejemplo, cuando el estudiante está frente a un contenido con una información determinada, se activa el vínculo con el pensamiento crítico (Suarez et al., 2024).

Beleño et al. (2024) observa que es importante rescatara que, este tipo de estrategias cooperativas enriquecen el proceso educativo, promoviendo su desarrollo que el alumnado se involucre activamente en la planificación y ejecución de su propio entrenamiento, fomentando su creatividad, autonomía y responsabilidad en el proceso de aprendizaje, además, que brinda la oportunidad de compartir conocimientos, ideas y experiencias desarrollando habilidades sociales clave, como la comunicación efectiva y la resolución de problemas de manera conjunta.

En este contexto, los estudiantes deben ser motivados a cuestionar conceptos, plantear argumentos sólidos y explorar diversas perspectivas a través de actividades de escritura que incluyen la redacción de relatos, ensayos y narrativas, debido a que estas habilidades son fundamentales no solo en el ámbito académico, sino también para el crecimiento personal y social de los individuos jóvenes.

En el aula, se pueden identificar varios enfoques pedagógicos que incorporan la escritura creativa, como la escritura colaborativa y la utilización de tecnologías digitales, en los que el pensamiento crítico está estrechamente relacionado con habilidades analíticas y de resolución de problemas, similares a las que se adquieren mediante el pensamiento computacional, por consiguiente, se puede afirmar que existe una conexión significativa entre ambos conceptos (Zúñiga et al., 2024).

También, la enseñanza de la ciencia y la tecnología en edades tempranas requiere de estrategias creativas que fomenten el pensamiento crítico de adolescentes en instituciones de educación básica, por ello, es significativo capacitarlos para que empleen principios creativos en su vida diaria, en donde los mediadores en el aprendizaje de los alumnos y la autonomía pedagógica demuestra ser un catalizador para la inteligencia creativa

Por ello, Vargas (2023) refirió que, en el desarrollo humano, principalmente en los niños y jóvenes, la creatividad se ha transformado en un factor importante que aumenta la capacidad de triunfar, resolver problemas y manejar opiniones muy innovadoras, siendo un factor que se desarrolla y está comprobado por saberes previos donde, luego de emplear una presentación a tal efecto, se han obtenido efectos propicios, atestiguando así que no es una posibilidad estática y que se pueden generar prácticas socioeducativas a favor de su desarrollo.

METODOLOGÍA

Esta investigación se desenvolvió con una dirección de estilo cuantitativa, y descriptiva-analítica, enfocada a determinar la correspondencia entre el aprendizaje cooperativo y el pensamiento crítico en el entorno educativo de estudiantes adolescentes, resaltando a las acciones cooperativas dentro del aula de clases, como proceso eficaz para el desarrollo de lo cognitivo y socioemocional.

También, este estudio fue de tipo descriptivo-correlacional, debido a que radicó en el estudio de cómo la estrategia del aprendizaje cooperativo influye en el adelanto del pensamiento crítico en el acto educativo, lo que permitió la descripción de los fenómenos observados y relacionar las variables que se establecieron en el tema de estudio.

El estudio de campo se estableció con una población de una Unidad Educativa, con cursos de bachillerato, determinados por 80 estudiantes adolescentes de 15 a 17 años y 20 docentes, que orientan su trabajo educativo en diferentes áreas dentro de la Institución, contribuyendo con su experiencia a la veracidad y objetividad de los resultados de esta investigación, aplicándoseles encuestas semiestructuradas, a ambos grupos focales, para la recolección de datos.

Por último, el estudio y tabulación de datos se lo desarrolló con la ayuda de procesos estadísticos, que se enfocaron en la frecuencia y porcentajes de los resultados obtenidos, relacionándolo con aportes teóricos de diferentes autores, con sus respectivas conclusiones finales que ratificaron la correspondencia efectiva entre el aprendizaje cooperativo y el perfeccionamiento del pensamiento crítico.

 RESULTADOS

Encuesta dirigida a estudiantes adolescentes de la Unidad Educativa

Para Cevallos et al. (2025), la adolescencia es una etapa del desarrollo humano caracterizada por el surgimiento de habilidades cognitivas más complejas, el fortalecimiento de la identidad personal y la búsqueda de autonomía intelectual, considerada en el ámbito educativo como una competencia esencial para la formación integral de los estudiantes.

    Tabla 1. Trabajos con compañeros son reflexivos y analíticos

ALTERNATIVA

FRECUENCIA

PORCENTAJE

Totalmente de acuerdo

15

25%

De acuerdo

25

41%

En desacuerdo

10

17%

Totalmente en desacuerdo

10

17%

Total

60

100%

El 66% de educandos encuestados consideran que los trabajos en grupos junto a sus compañeros, son más reflexivos y analíticos, lo que coincide con el pensamiento de que la educación implica ofrecer a los individuos la posibilidad de examinar su realidad y su entorno, para lograr mejorar su calidad de vida, al tiempo que le permite competir en el mercado laboral en un nivel de igualdad de oportunidades y enriquecer su formación personal y en valores.

En este contexto cabe señalar, que los trabajos que demandan interacción, dentro del desarrollo social, se presenta como una actividad humana que implica cada día nuevos retos, oportunidades y transformaciones que aseguren la formación integral de los ciudadanos y ciudadanas capaces de contribuir al progreso del país (Pérez, 2023).

Rojas et al. (2024) señala que el aprendizaje colaborativo, que implica trabajar en conjunto con otros para resolver problemas y alcanzar objetivos comunes, promueve la construcción de habilidades sociales mediante la interacción entre estudiantes de diversas procedencias, desarrollándose tanto de forma presencial como a través de las Tics, con el docente guiando y estableciendo normas claras para facilitar la colaboración.

     Tabla 2. Aprendizaje cooperativo fomenta respeto a las diferentes ideas

ALTERNATIVA

FRECUENCIA

PORCENTAJE

Siempre

15

25%

Frecuentemente

20

33%

Rara vez

15

25%

Nunca

10

17%

Total

60

100%

 

En este contexto, el 58% de encuestados confirmaron la importancia del aprendizaje cooperativo, para el fomento del respeto a las diferentes ideas, lo que enmarca la trascendencia de este tipo de estrategia para la construcción conjunta de la nueva información, desde los diversos enfoques que puedan enriquecer el nuevo conocimiento, para su aprehensión en los sujetos educativos.

En este enfoque, se promueve el diálogo, la reflexión y la construcción colectiva del conocimiento, lo que brinda oportunidades para desarrollar habilidades de pensamiento crítico al considerar diferentes opiniones, analizar argumentos y justificar sus propias ideas, ofrecen oportunidades para la práctica del pensamiento crítico en el proceso de enseñanza (Castañeda et al., 2024).

Así mismo, según Pérez et al. (2024) el pensamiento crítico es una de las habilidades esenciales para el desarrollo personal, social y académico de los adolescentes y preadolescentes, pues permite el análisis de la realidad desde una perspectiva crítica y analítica, desde situaciones desafiantes para desarrollar su autoestima, por lo que los retos se identifican como una necesidad en su proceso de desarrollo.

Tabla 3. Importancia del desarrollo del pensamiento crítico en lo educativo

ALTERNATIVA

FRECUENCIA

PORCENTAJE

Muy importante

40

67%

Importante

15

25%

Poco importante

3

5%

Nada importante

2

3%

Total

60

100%

 

En la consulta sobre la importancia del desarrollo del pensamiento crítico en lo educativo, el 92% de encuestados afirmó que es fundamental, y un 8 no cree que sea tan trascendental. En los últimos años se ha afianzado la idea de que es prioritario enseñar a los estudiantes a fundar el nuevo conocimiento desde sus ideas, sus pensamientos, basados en una verdad, para que se construya desde la singularidad de cada uno.

Es importante que se fortalezca el pensamiento crítico para qué los estudiantes tengan la capacidad de tomar decisiones y resolver problemas, para ello, los docentes deben emplear estrategias activas que permitan lograr este propósito, en donde las organizaciones e instituciones que abordan temas educativos, enfaticen que se debe desarrollar el pensamiento crítico y reflexivo; puesto que es la clave para lograr el éxito de los estudiantes del futuro (Tarco & Contreras, 2023).

Encuesta dirigida a docentes de la Unidad Educativa

 

Otras de las dificultades en la enseñanza, según Ponce & Zambrano (2024), es la carencia de habilidades para desarrollar el pensamiento crítico, que no responden al contexto y la realidad actual, haciendo difícil aprender de forma sencilla los conceptos, así mismo, existe conformismo académico que repercute en la trasmisión de los conocimientos hacia los estudiantes, fomentando un pensamiento memorista al aplicar actividades no enfocadas al hábito de la lectura, el análisis crítico y constructivo.

 Tabla 4. Trabajo cooperativo motiva el pensamiento crítico en estudiantes

ALTERNATIVA

FRECUENCIA

PORCENTAJE

Totalmente de acuerdo

15

75%

De acuerdo

5

25%

En desacuerdo  

0

0%

Totalmente en desacuerdo

0

0%

Total

20

100%

 

Para el 100% de los docentes encuestados, es fundamental trabajar de manera cooperativa para motivar el pensamiento crítico, desde la misma infancia, preferentemente, porque los estudiantes llegan a la secundaria y a la universidad carentes de comprensión lectora, pensamiento crítico, creativo y analítico.

Entre los factores que inciden en estas problemáticas están: las normativas educativas que no promueven el pensamiento crítico, la práctica de enseñanza tradicional, el tiempo de dedicación a la clase y el uso de los recursos didácticos, todo esto debido a los fenómenos de desinformación y la creciente demanda del mercado laboral el pensamiento crítico como una habilidad blanda o competencia (Castro, 2024).

También, el pensamiento crítico para Napa & Villanueva (2026), desempeña un papel crucial en la mejora de las capacidades de resolución de problemas de los estudiantes, debiendo incluir condiciones previas para el aprendizaje, necesarias para garantizar una atención adecuada al impacto del entorno formativo, pudiendo ser abordado desde diversas áreas curriculares, siempre que se cuente con docentes que sean a su vez pensadores críticos, bien formados, capacitados y con dominio de sus respectivas disciplinas.

 

      Tabla 5. Preparación docente para aplicar metodologías cooperativas

ALTERNATIVA

FRECUENCIA

PORCENTAJE

Muy capacitados

3

15%

Medianamente capacitados  

4

20%

Poco preparados

10

50%

Nada preparados

3

15%

Total

20

100%

 

De los encuestados, solo el 15% de maestros se sienten capacitados para aplicar metodologías cooperativas, mientras que un 70% consideran que están medianamente o poco preparados. En el actual contexto educativo existe la creciente necesidad de fomentar el pensamiento crítico en los sujetos que se educan, ya que éstos, deben estar preparados para analizar y reflexionar la información que les llega de diversos medios de manera efectiva.

No obstante, las diversas metodologías de enseñanza a las que están habitados, a menudo no logran desarrollar estas competencias de manera adecuada, de allí, surge la pregunta cómo incorporar metodologías activas en la dinámica de enseñanza-aprendizaje para transformar el proceso educativo y desarrollar las habilidades cognitivas que permitan a los estudiantes ser ciudadanos comprometidos (Analuisa et al., 2024).

Por último, Ramos & Bardales (2024) señalaron que, a lo largo de los años, diversas pedagogías han hecho del aprendizaje cooperativo un eje central del sistema educativo y, actualmente, existe un importante interés por el concepto de “cooperación”, impulsando la socialización entre los estudiantes, por cuanto este se considera una estrategia educativa eficaz para lograr este objetivo.

      Tabla 6. Aprendizaje cooperativo contribuye a desarrollo de habilidades socioemocionales y cognitivas

ALTERNATIVA

FRECUENCIA

PORCENTAJE

Mucho  

12

60%

bastante

8

40%

Poco

0

0%

Nada

0

0%

Total

20

100%

 

Ene se sentido, sobre la consulta a los docentes de la contribución del aprendizaje cooperativo al desarrollo de habilidades socioemocionales y cognitivas, el 60% están convencidos de que esta estrategia es prioritaria para que se fomente entre los educandos la necesidad de fortalecer las destrezas que tienen que ver con la emociones y conocimiento.

Los beneficios del aprendizaje cooperativo no se limitan a las mejoras inmediatas en el rendimiento académico, debido a que las competencias desarrolladas tienen un impacto duradero, preparando a los estudiantes para enfrentar desafíos en contextos académicos y sociales futuros en situaciones de la vida real, desde la participación en proyectos comunitarios hasta el ejercicio activo de los derechos y deberes ciudadanos (Fajardo, 2024).

CONCLUSIONES

Los resultados que se obtuvieron reflejan que la mayoría de los estudiantes encuestados afirman que el aprendizaje cooperativo es una estrategia prioritaria para que se optimice el intelecto e interacción dentro del aula de clases, debido a que el trabajo grupal, la socialización de ideas y la corresponsabilidad dan lugar a que se desarrolle el pensamiento crítico, lo que le da un plus educativo.

En cuanto a los maestros que participaron en la encuesta, la mayoría coincidió en que la ejecución de estrategias que auspicien el trabajo cooperativo, aumenta la posibilidad de que los estudiantes estén motivados, fortalezcan su independencia y la argumentación individual de cada uno, lo que propone que todos los docentes participen en actualizaciones constante en todo lo relacionado a metodologías activas, que favorezcan el desarrollo del pensamiento crítico.

El aprendizaje cooperativo y el pensamiento crítico, son elementales cuando los maestros se establecen en medio del conocimiento y del estudiante, como guías y mediadores, de los procesos educativos, con una intervención estratégica, objetiva, concreta, para que sus educandos entiendan por ellos mismo la importancia de sus participaciones activas, con argumentos y análisis crítico, en donde se pueda medir los resultados de aprendizaje.

Al final, se destaca que, de los resultados obtenidos hay una conclusión determinante sobre el uso del aprendizaje cooperativo, la cual es que permite y motiva la promoción del pensamiento critico en el entorno de aprendizaje de los estudiantes, sin embargo, es elemental que se planifique de manera metodológica, con el respaldo de políticas institucionales, para que se genere una contribución a la autonomía, análisis y compromisos individuales de cada educando.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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