Las revistas deben establecer políticas claras, proporcionales
y diferenciadas. No todos los usos conllevan el mismo nivel
de riesgo. La corrección mecánica de errores lingüísticos no
debe equipararse con la generación de resultados, imágenes,
argumentos o conclusiones. Las normas editoriales deberían
distinguir entre usos básicos, generativos y sustantivos
(Flanagin et al., 2023). Ocultar una intervención
significativa, atribuirse contenido no elaborado o impedir la
trazabilidad del proceso sí constituye un problema ético. La
transparencia debe asumirse como una condición de
publicación, no como un mero requisito administrativo.
Originalidad y propiedad intelectual
La inteligencia artificial generativa plantea dificultades para
determinar la procedencia y originalidad de los contenidos
científicos (Repiso, 2024). Estos sistemas pueden producir
textos, códigos, imágenes o estructuras argumentativas
similares a materiales preexistentes sin identificar
claramente sus fuentes. La novedad aparente no garantiza
originalidad ni ausencia de restricciones normativas y
legales. La evaluación debe considerar no solo coincidencias
textuales, sino también la reproducción sustancial de ideas,
diseños, métodos o formas de organización del conocimiento
(Lund et al., 2023).
Los detectores de contenido generado por inteligencia
artificial pueden aportar indicios, pero no deben constituir
pruebas concluyentes (Lendvai & Petra, 2026). Su precisión
varía según el idioma, la disciplina, el grado de edición y las
características lingüísticas del autor, lo que puede generar
falsos positivos. Ninguna revista debería rechazar un
manuscrito o formular acusaciones basándose únicamente en
porcentajes de detección automatizada. Estas señales deben
contrastarse con otras evidencias y permitir que los autores
expliquen el proceso de elaboración del trabajo (Hosseini et
al., 2024).
La propiedad intelectual también comprende la protección
de materiales inéditos. Introducir manuscritos, datos,
protocolos, imágenes o informes de revisión en plataformas
externas puede comprometer su confidencialidad cuando se
desconocen las condiciones de almacenamiento,
reutilización o entrenamiento (Cheng et al., 2024).
Por ello, las revistas e instituciones deben evaluar las
políticas de seguridad, conservación de datos, titularidad y
confidencialidad de estas herramientas. La innovación
editorial resulta legítima únicamente cuando protege la
originalidad, los derechos de terceros y la integridad de los
contenidos sometidos a evaluación (Repiso, 2024).
Revista Científica FINIBUS, hacia una política editorial
responsable
Scientific journals must establish clear, proportionate, and
differentiated policies. Not all uses carry the same level of
risk. The mechanical correction of linguistic errors should
not be equated with the generation of results, images,
arguments, or conclusions. Editorial guidelines should
distinguish between basic, generative, and substantive uses
(Flanagin et al., 2023). Concealing a significant
intervention, claiming credit for content that was not
authored, or preventing the traceability of the process does
constitute an ethical problem. Transparency must be
regarded as a condition of publication, not merely an
administrative requirement.
Originality and Intellectual Property
Generative artificial intelligence poses challenges in
determining the provenance and originality of scientific
content (Repiso, 2024). These systems can produce texts,
code, images, or argumentative structures like preexisting
materials without clearly identifying their sources. Apparent
novelty does not guarantee originality or the absence of
regulatory and legal restrictions. The evaluation must
consider not only textual matches but also the substantial
reproduction of ideas, designs, methods, or ways of
organizing knowledge (Lund et al., 2023).
Detectors of AI-generated content can provide clues, but
they should not be considered conclusive evidence (Lendvai
& Petra, 2026). Their accuracy varies depending on the
language, discipline, degree of editing, and the author’s
linguistic characteristics, which can lead to false positives.
No journal should reject a manuscript or make accusations
based solely on automated detection percentages. These
indicators must be cross-checked with other evidence, and
authors should be given the opportunity to explain the
process by which the work was produced (Hosseini et al.,
2024).
Intellectual property also encompasses the protection of
unpublished materials. Uploading manuscripts, data,
protocols, images, or review reports to external platforms
can compromise their confidentiality when the conditions for
storage, reuse, or training are unknown (Cheng et al., 2024).
Therefore, journals and institutions must evaluate the
security, data preservation, ownership, and confidentiality
policies of these tools. Editorial innovation is legitimate only
when it protects the originality, the rights of third parties,
and the integrity of the content submitted for review (Repiso,
2024).
FINIBUS Scientific Journal: Toward a Responsible
Editorial Policy