Análisis del catastro de guías de turismo del Ecuador: distribución geográfica y competencias profesionales (2016-2025)

William Patricio Aguas Dias

Instituto Superior Tecnológico Cenestur

william.aguas@cenestur.edu.ec

ORCID: https://orcid.org/0009-0007-0826-8801

Quito, Ecuador

Resumen

El presente artículo examina el Catastro Nacional de Guías de Turismo de la República del Ecuador con fecha de corte a octubre de 2025, a partir del análisis de 7,239 registros oficiales proporcionados por el Ministerio de Turismo. Se aplicaron métodos cuantitativos de estadística descriptiva, análisis de distribución espacial y series temporales para caracterizar el capital humano del sector turístico ecuatoriano. Los resultados revelan una marcada concentración geográfica: Pichincha acumula el 31.1% de los guías, mientras las provincias amazónicas representan apenas el 13.1%. La clasificación predominante es la de Guía Local (42.8%), seguida del Guía Nacional de Turismo (36.3%). El 61.2% de los guías declara competencia en inglés, aunque el 24.4% no registra información lingüística. Se identificó que el 22.4% de las licencias se encuentran caducadas, un indicador que requiere atención regulatoria. Se discuten las implicaciones para la planificación turística estratégica y la formulación de políticas públicas de certificación y formación profesional.

          Palabras clave: Turismo, capital humano, Ecuador.

Analysis of the Tourism Guide Registry of Ecuador: Geographic Distribution and Professional Competencies (2016-2025)

Abstract

This article examines the National Tourism Guide Registry of the Republic of Ecuador as of October 2025, based on the analysis of 7,239 official records provided by the Ministry of Tourism. Quantitative methods including descriptive statistics, spatial distribution analysis, and time series were applied to characterize the human capital of Ecuador's tourism sector. Results reveal a marked geographic concentration: Pichincha accumulates 31.1% of guides, while Amazonian provinces represent only 13.1%. The predominant classification is Local Guide (42.8%), followed by National Tourism Guide (36.3%). 61.2% of guides declare English proficiency, although 24.4% have no registered linguistic information. It was identified that 22.4% of licenses are expired, an indicator requiring regulatory attention. Implications for strategic tourism planning and public policy formulation for professional certification and training are discussed.

          Keywords: Tourism, Human resources, Ecuador.

Fecha de recepción: 22/06/2026      Revisado: 25/062026      Publicado: 30/07/2026

1. Introducción

El turismo es uno de los sectores clave de la economía ecuatoriana. Antes de la pandemia de COVID-19, aportaba cerca del 2.4% al Producto Interno Bruto (PIB) y generaba más de 500,000 empleos directos e indirectos, según el Banco Central del Ecuador (2019). Dentro de esta actividad, los guías de turismo cumplen un papel esencial: no solo brindan información, sino que conectan al visitante con la cultura local, representan el patrimonio del país y contribuyen a que la experiencia sea segura y de calidad (Wan Shamsuddin et al., 2022). Su labor va más allá de explicar datos; participan activamente en la interpretación del entorno natural y cultural, promueven prácticas sostenibles y ayudan a proteger tanto a los turistas como a los destinos.

En Ecuador, el Ministerio de Turismo regula la certificación de los guías a través de un sistema que contempla siete categorías: Guía Local, Guía Nacional de Turismo, Guía Especializado en Patrimonio Turístico, Guía Nacional Especializado en Patrimonio, Guía Especializado en Aventura, Guía Especializado en Aventura de Galápagos y Guía Nacional Especializado en Aventura. Cada una exige distintos niveles de formación, competencias y ámbito de trabajo. El Catastro Nacional reúne a todos los guías certificados y constituye una base de datos fundamental para analizar el capital humano del sector turístico.

A pesar de su importancia, existe poca investigación académica sobre cómo están distribuidos y cuál es el perfil de los guías en el país. La mayoría de estudios se ha centrado en aspectos más cualitativos del rol del guía (Cohen, 1985; Pond, 1993) o en experiencias formativas específicas (Ibarra et al., 2025), dejando de lado análisis cuantitativos amplios del catastro nacional. Esta falta de información es relevante, ya que factores como la ubicación geográfica, el dominio de idiomas y el estado de las certificaciones influyen directamente en la capacidad del país para responder a la demanda turística de manera eficiente y sostenible.

Este artículo tiene como objetivo analizar el Catastro Nacional de Guías de Turismo del Ecuador con corte a octubre de 2025. Se examinan aspectos como la distribución territorial, las categorías profesionales, las competencias lingüísticas, las especializaciones en aventura y áreas protegidas, y la evolución en la emisión de licencias. Con ello, se busca generar evidencia que contribuya a mejorar las políticas públicas en formación, certificación y planificación turística. Las preguntas que guían el estudio son: ¿Cómo se distribuyen los guías en el territorio y qué explica esa distribución? ¿Qué idiomas y especializaciones predominan? ¿Qué tendencias se observan en la emisión de licencias y qué implicaciones tienen?

El guía de turismo como profesional del patrimonio

El rol del guía de turismo ha sido analizado desde distintas disciplinas. Cohen (1985) propuso una clasificación que distingue entre exploradores, mentores y guías profesionales, reflejando diferentes niveles de experiencia, relación con el turista y profundidad interpretativa. Más adelante, Pond (1993) amplió esta visión al considerar al guía como un educador cultural y ambiental, cuyo objetivo es facilitar una comprensión más profunda del destino, y no solo transmitir información básica. Esta perspectiva se relaciona con los principios del turismo sostenible, donde el guía también cumple funciones de sensibilización y conservación (Weiler y Ham, 2001).

En América Latina, la regulación de esta profesión varía entre países. Algunos, como Costa Rica, Perú y México, han desarrollado sistemas de certificación distintos, que van desde evaluaciones por competencias hasta programas académicos formales (Ministerio de Turismo de Costa Rica, 2020). Ecuador, por su parte, ha adoptado un modelo mixto que combina certificación estatal con categorías de especialización según el tipo de turismo y el alcance territorial. Aunque es un sistema bastante completo, todavía enfrenta retos en su aplicación y actualización.

Capital humano y competitividad turística

Desde la teoría del capital humano, se reconoce que la formación, calidad y distribución del personal son factores clave para la competitividad turística (Baum, 2007; González Rosales et al., 2019). El Foro Económico Mundial (WEF, 2024) incluye indicadores como la disponibilidad de personal calificado y el dominio de idiomas dentro de sus mediciones de competitividad. En Ecuador, existe una brecha evidente entre la riqueza natural y cultural del país y el nivel de formación del talento humano en turismo, lo que limita su capacidad para atraer visitantes internacionales de mayor valor.

Además, la distribución desigual de este capital humano es un fenómeno común en economías emergentes (Durão et al., 2025). Los guías suelen concentrarse en las principales ciudades, donde hay más oportunidades de formación y mayor demanda turística. Sin embargo, esto genera desequilibrios, ya que regiones con gran potencial, como la Amazonía o ciertas zonas costeras, cuentan con menos profesionales certificados. Esta situación es especialmente relevante en Ecuador, donde muchas áreas con alto atractivo turístico tienen una cobertura limitada de servicios de guiado.

Competencias lingüísticas en el turismo internacional

El dominio de idiomas es un factor clave en la calidad del servicio turístico y en la satisfacción de los visitantes (Ababneh, 2017). El inglés, como lengua franca del turismo, resulta fundamental para destinos que buscan atraer turistas de diferentes partes del mundo. No obstante, también se ha destacado la importancia de ampliar la oferta hacia otros idiomas como francés, alemán, mandarín y portugués, que corresponden a mercados en crecimiento (UNWTO, 2023).

En el caso de Ecuador, los principales países emisores han sido históricamente Estados Unidos, Colombia, España y Perú. Sin embargo, si el país busca diversificar su mercado hacia Europa y Asia, será necesario fortalecer las competencias lingüísticas de los guías mediante estrategias de formación más amplias y especializadas.

2. Metodología (Materiales y métodos)

Este estudio se basa en un enfoque cuantitativo de carácter descriptivo-exploratorio, utilizando datos secundarios del Catastro Nacional de Guías de Turismo del Ecuador. La base analizada corresponde al registro oficial del Ministerio de Turismo con corte al 31 de octubre de 2025, e incluye 7,239 registros individuales. Cada uno contiene 13 variables, entre ellas: número de registro, nombres, clasificación profesional, ubicación geográfica (provincia, cantón y parroquia), nacionalidad, fechas de emisión y caducidad de la licencia, idiomas declarados, correo electrónico, área protegida de actuación y modalidad de aventura.

El análisis se desarrolló en cuatro fases. Primero, se evaluó la calidad de los datos, revisando qué tan completos estaban los campos, la presencia de valores faltantes, la coherencia de los formatos y la posible existencia de duplicados. En la segunda etapa, se aplicó estadística descriptiva para entender cómo se distribuyen las variables, tanto las categóricas (como clasificación, provincia o idiomas) como las numéricas (fechas de emisión y caducidad). Luego, en la tercera fase, se realizaron cruces entre variables clave, por ejemplo, la relación entre tipo de guía y provincia, o entre el año de emisión de la licencia y su estado de vigencia. Finalmente, en la cuarta fase, se construyeron series temporales para observar la evolución en la emisión de licencias e identificar tendencias o cambios relevantes en el tiempo.

Para presentar los resultados, se elaboraron distintos tipos de gráficos —barras horizontales, series temporales, gráficos de pastel y barras apiladas— utilizando la biblioteca matplotlib de Python. Se cuidó que el diseño siguiera estándares académicos, con tipografía serif, uso de escala de grises y ejes claramente etiquetados. El procesamiento de datos se realizó con pandas y numpy. Todas las evaluaciones sobre vigencia de licencias se hicieron tomando como referencia el 31 de octubre de 2025.

Es importante reconocer algunas limitaciones. La base de datos no incluye información económica (como ingresos o número de turistas atendidos), ni permite saber cuántos guías están realmente activos. Tampoco contiene datos sobre formación académica. Además, el campo de idiomas tiene un 24.4% de valores faltantes, lo que limita el alcance de las conclusiones en ese aspecto. Aun así, el catastro sigue siendo la fuente más completa disponible sobre el recurso humano del turismo en Ecuador, lo que le da solidez al análisis.

3. Resultados y discusión

Distribución por clasificación profesional

El análisis muestra que el sistema ecuatoriano agrupa a los guías en siete categorías. La más numerosa es la de Guía Local, con 3,095 registros, lo que representa el 42.8% del total. Esto evidencia el peso del turismo de base local y comunitaria en el país, ya que estos guías operan principalmente dentro de su provincia y son clave en destinos fuera de las grandes ciudades.

En segundo lugar, están los Guías Nacionales de Turismo, con 2,631 registros (36.3%), quienes pueden trabajar en todo el territorio nacional. El resto corresponde a categorías especializadas, que en conjunto suman el 21.0% del total.

Tabla 1. Distribución de guías por clasificación profesional (n=7,239)

Clasificación

n

%

Guía Local

3,095

42.8

Guía Nacional de Turismo

2,631

36.3

Guía Esp. Patrimonio Turístico

756

10.4

Guía Nac. Esp. Patrimonio

287

4.0

Guía Esp. Aventura

251

3.5

Guía Esp. Aventura Galápagos

133

1.8

Guía Nac. Esp. Aventura

86

1.2

Total

7,239

100.0

Fuente: Ministerio de Turismo

Dentro de estas, los guías especializados en patrimonio turístico representan el 10.4% y suelen trabajar en sitios reconocidos por la UNESCO, como los centros históricos de Quito y Cuenca. Por su parte, los guías especializados en aventura constituyen el 6.5% y se desempeñan en actividades como montañismo, rafting, parapente o buceo. Aunque esta cifra es relativamente baja, considerando el potencial natural del país, sugiere un área con margen de crecimiento.

Un dato particularmente llamativo es que solo 133 guías (1.8%) cuentan con certificación específica para actividades de aventura en Galápagos. Dado que se trata de un entorno altamente sensible desde el punto de vista ecológico, esta baja proporción plantea desafíos en términos de capacitación especializada y control de calidad en uno de los destinos más importantes del Ecuador.

Distribución geográfica

La distribución de los guías de turismo en el territorio ecuatoriano no es homogénea; al contrario, muestra una fuerte concentración en ciertas zonas del país. Este patrón refleja tanto la jerarquía de los destinos turísticos como las diferencias en el acceso a formación profesional.

Pichincha encabeza claramente la lista, con 2,248 guías, lo que equivale al 31.1% del total. En otras palabras, casi uno de cada tres guías del país se encuentra en esta provincia. Esto no es casual: Quito no solo es el principal destino turístico urbano, sino también el centro donde se concentran instituciones de formación en turismo y hotelería.

En segundo lugar, aparece Galápagos, con 877 guías (12.1%). Aunque su población es reducida, la cifra es alta debido a la naturaleza de su modelo turístico: un destino de alto valor donde las normativas ambientales exigen la presencia de guías certificados para visitar áreas protegidas.

En la Sierra central, provincias como Chimborazo (561 guías, 7.8%) y Tungurahua (461, 6.4%) destacan por su vínculo con el turismo de aventura y el atractivo de la llamada Avenida de los Volcanes. Por su parte, Manabí (371 guías, 5.1%) refleja el peso del turismo de sol y playa en la costa ecuatoriana.

Figura 1. Top 10 provincias por cantidad de guías

Fuente: Ministerio de Turismo

 

Figura 2. Distribución nacional de guías de turismo por provincia (n=7239)

Fuente: Ministerio de Turismo del Ecuador (2025). Elaboración propia.

Relación entre clasificación y provincia

Al cruzar la información de clasificación profesional con la provincia, aparecen patrones interesantes de especialización regional que pueden orientar la planificación turística.

En Pichincha, la distribución es bastante equilibrada entre guías locales y nacionales, con una presencia destacada de guías especializados en patrimonio. Esto encaja con el papel de la provincia como centro político, administrativo y cultural del país, además de albergar el Centro Histórico de Quito, reconocido por la UNESCO.

Galápagos presenta un perfil distinto. Aquí, las categorías especializadas —tanto en patrimonio como en aventura— tienen un peso proporcional mayor que en otras provincias. Esto responde a las exigencias del turismo en el archipiélago, donde la conservación ambiental y la regulación de actividades son especialmente estrictas.

En provincias como Chimborazo y Tungurahua predomina claramente la figura del guía local. Esto sugiere un modelo de turismo más vinculado a las comunidades, con fuerte presencia de actividades de aventura y ecoturismo en entornos naturales cercanos. Cotopaxi muestra una combinación relevante de guías locales y especializados en patrimonio, lo cual está estrechamente relacionado con la importancia del Parque Nacional Cotopaxi, uno de los destinos más visitados del país.

En conjunto, estos patrones evidencian que la distribución de los tipos de guía no es aleatoria, sino que responde a las características y demandas específicas de cada territorio.

Figura 3. Distribución de clasificación por provincia (Top 5)

Fuente: Ministerio de Turismo

Tendencias temporales de emisión de licencias

El análisis de las fechas de emisión de licencias permite ver con bastante claridad cómo ha evolucionado el sistema de certificación de guías en la última década. En términos generales, se identifican tres etapas bien marcadas.

Entre 2016 y 2018 se observa una fase de crecimiento acelerado, asociada a la consolidación del catastro digital. En 2018 se alcanza un primer pico con 636 licencias emitidas. Luego, entre 2019 y 2020, ocurre una caída abrupta del 55.6%, directamente vinculada al impacto de la pandemia de COVID-19. En 2020 apenas se emitieron 163 licencias, el punto más bajo del período.

A partir de 2021 comienza una recuperación que se vuelve especialmente intensa en 2022, cuando se registran 1,834 licencias, el valor más alto de toda la serie. Este salto (un aumento de más del 480% respecto a 2020) no solo refleja la reactivación del turismo, sino también un posible proceso de regularización de guías que antes operaban de manera informal.

Sin embargo, en 2024 y 2025 la tendencia vuelve a moderarse, con caídas del 34.0% y 36.3%, respectivamente. Esto podría interpretarse como una estabilización del mercado o incluso una saturación relativa en la demanda de nuevas certificaciones. Este tipo de comportamiento cíclico coincide con lo que la literatura ha documentado sobre la adopción de certificaciones profesionales (Kemper et al, 2020).

Figura 4. Evolución temporal de emisión de licencias (2016-20255)

Fuente: Ministerio de Turismo

Estado de vigencia de licencias

Al analizar la vigencia de las licencias hasta el 31 de octubre de 2025, se encontró que 5,617 guías (77.6%) tienen su certificación al día, mientras que 1,622 (22.4%) la tienen caducada. Este último porcentaje es relativamente alto y apunta a varios factores posibles.

Por un lado, la pandemia pudo haber interrumpido los procesos de renovación. Por otro, es probable que algunos guías hayan dejado la actividad sin actualizar su estado en el catastro, lo que genera una especie de “registro inactivo”. También puede influir la falta de sistemas automatizados que recuerden o faciliten la renovación de licencias.

Más allá de las causas, esta situación tiene implicaciones importantes. Un número significativo de guías con licencias vencidas puede afectar tanto la calidad del servicio como la seguridad del turista, especialmente si no se garantiza la formación continua. Por ello, sería recomendable fortalecer los mecanismos de actualización del catastro e implementar alertas que faciliten la renovación oportuna.

Competencias lingüísticas

En cuanto a idiomas, 5,475 guías (75.6%) registran al menos una lengua, mientras que 1,764 (24.4%) no reportan esta información, lo que limita parcialmente el análisis.

El inglés destaca claramente como el idioma extranjero predominante: lo dominan 4,431 guías, es decir, el 61.2% del total. Si se considera solo a quienes sí reportan idiomas, esta proporción sube al 80.9%. Las combinaciones más comunes son: únicamente inglés (29.2%), español e inglés (20.7%) y únicamente español (11.5%). En conjunto, estos tres grupos concentran más del 60% de los registros con información lingüística.

Un aspecto interesante es la diversidad: se identificaron 106 combinaciones distintas de idiomas. Entre quienes manejan tres o más, destacan combinaciones como español-inglés-francés (148 guías) y español-inglés-alemán (113). Aunque existen guías con dominio de francés y alemán, su presencia sigue siendo limitada frente al potencial de estos mercados.

También llama la atención la casi total ausencia de idiomas asiáticos como mandarín o japonés, pese al crecimiento del turismo desde esa región. Por otro lado, la presencia de 23 guías que hablan quechua sugiere un vínculo aún incipiente, pero prometedor, con el turismo comunitario andino.

Especializaciones en aventura y áreas protegidas

En términos de especialización, 336 guías (4.6%) están registrados en alguna modalidad de turismo de aventura, mientras que 1,432 (19.8%) están vinculados a áreas protegidas.

Dentro del turismo de aventura, la alta montaña es la actividad predominante, con 146 guías (43.5% de los especializados). Le siguen el parapente (21.7%), el rafting (16.1%) y el canyoning (8.9%). Este predominio se explica por la geografía del país y la popularidad de volcanes como Cotopaxi, Chimborazo y Tungurahua.

Un dato que destaca es la baja cantidad de guías especializados en buceo (solo 11), especialmente considerando que Galápagos es un destino de referencia mundial para esta actividad. Esto podría indicar que el buceo se regula bajo esquemas distintos al catastro general o que existe una brecha entre la demanda y la certificación formal en esta área.

En cuanto a áreas protegidas, el Parque Nacional Machalilla concentra el mayor número de guías (63). También sobresalen combinaciones que incluyen los parques Llanganates, Sangay y la Reserva de Producción de Fauna Chimborazo, todos ubicados en la zona central del país y vinculados a la Reserva de Biosfera Sangay. Estos patrones refuerzan la idea de que la especialización de los guías está estrechamente relacionada con las características ecológicas y turísticas de cada territorio.

El análisis de las especializaciones revela que 336 guías (4.6% del total) cuentan con alguna modalidad de aventura registrada, mientras que 1,432 guías (19.8%) se encuentran vinculados a áreas protegidas. En cuanto a modalidades de aventura, la alta montaña lidera con 146 guías (43.5% de los especializados), seguida por parapente con 73 (21.7%), rafting con 54 (16.1%) y canyoning con 30 (8.9%). La predominancia de alta montaña se explica por la geografía volcánica del Ecuador y la popularidad del ascenso a volcanes como Cotopaxi (5,897 m), Chimborazo (6,263 m) y Tungurahua (5,016 m).

Discusión

Los resultados ofrecen una visión bastante completa del capital humano turístico en Ecuador y permiten extraer implicaciones claras para la planificación del sector. La fuerte concentración de guías en Pichincha (31.1%) encaja con lo que otros estudios han encontrado en economías en desarrollo: el talento tiende a agruparse en los principales centros urbanos. Sin embargo, la diferencia con regiones como la Amazonía (13.1% en conjunto) deja en evidencia que los procesos de formación y certificación no se han descentralizado lo suficiente. En la práctica, esto mantiene un sistema donde las oportunidades están mucho más accesibles en la capital que en territorios con alto potencial turístico.

El predominio de los guías locales (42.8%) frente a los nacionales (36.3%) muestra una estructura profesional muy vinculada al territorio. Esto tiene ventajas, como un conocimiento profundo del entorno, pero también puede limitar la movilidad laboral de los guías, especialmente si desean trabajar fuera de su provincia. En un contexto de mayor integración turística regional, este modelo podría volverse restrictivo y valdría la pena revisarlo para facilitar trayectorias más flexibles.

En cuanto a la evolución temporal, el pico de emisiones en 2022 destaca como un efecto claro de la recuperación postpandemia. Más que un simple rebote, parece reflejar también un proceso de formalización de trabajadores que antes operaban fuera del sistema (ILO, 2021). La caída posterior en 2024 y 2025 sugiere que ese impulso inicial ya se estabilizó, lo cual es consistente con dinámicas observadas en otros sectores tras crisis similares.

El hecho de que el 22.4% de las licencias estén caducadas no es un detalle menor. Más allá de lo estadístico, plantea dudas sobre la eficacia del sistema de control y seguimiento. Es probable que parte de estos casos correspondan a personas que ya no ejercen, pero también puede haber guías activos operando sin renovar su certificación. Este tipo de informalidad no es inusual en la región, pero sí requiere respuestas más estructuradas que combinen incentivos y beneficios (Márquez Scotti, 2024).

Finalmente, el tema de idiomas revela una limitación estratégica. Aunque el inglés está ampliamente extendido, la baja presencia de otros idiomas reduce la capacidad del país para diversificar sus mercados turísticos. La casi inexistencia de competencias en mandarín, por ejemplo, representa una barrera concreta para atraer turistas de uno de los mercados más dinámicos a nivel global.

4. Conclusiones y limitaciones del trabajo

El análisis del Catastro Nacional de Guías de Turismo del Ecuador con corte a octubre de 2025 permite identificar varios puntos clave. En primer lugar, existe una alta concentración geográfica del talento, con Pichincha como principal polo, mientras que regiones como la Amazonía presentan menor cobertura pese a su potencial. Esto sugiere la necesidad de impulsar procesos de formación y certificación fuera de los centros tradicionales.

En segundo lugar, la estructura profesional está dominada por guías locales y nacionales, mientras que las especializaciones —tanto en aventura como en patrimonio— tienen un peso menor del esperado. Esto abre espacio para fortalecer áreas que podrían aportar mayor valor al turismo del país.

En tercer lugar, las competencias lingüísticas están fuertemente concentradas en el inglés, con poca diversificación hacia otros idiomas estratégicos. Este aspecto limita la capacidad de atraer nuevos mercados internacionales. En cuarto lugar, el porcentaje de licencias caducadas (22.4%) funciona como una señal de alerta sobre posibles debilidades en el sistema de regulación y seguimiento.

Por otro lado, el comportamiento temporal de las licencias muestra un impacto claro de la pandemia, seguido de una recuperación intensa y una posterior estabilización. Esto sugiere que el sistema ha alcanzado un punto de equilibrio tras un periodo de ajuste.

A partir de estos hallazgos, se pueden plantear algunas líneas de acción: descentralizar la formación hacia regiones menos atendidas, fomentar el aprendizaje de idiomas estratégicos, mejorar los mecanismos de actualización del catastro, impulsar especializaciones en áreas como el turismo de aventura —especialmente buceo en Galápagos— y avanzar hacia acuerdos de reconocimiento de certificaciones a nivel regional.

Es importante considerar las limitaciones del estudio. La falta de datos sobre ingresos, nivel de actividad real y formación académica restringe el alcance del análisis, al igual que los vacíos en la información sobre idiomas. Futuras investigaciones podrían complementar estos resultados mediante encuestas directas a los guías, estudios sobre calidad del servicio y análisis longitudinales que permitan entender mejor la evolución de sus trayectorias profesionales.

5. Declaración de conflicto de intereses

No existe ningún tipo de conflicto de intereses

6. Referencias

Ababneh, A. (2027) Guías turísticos e interpretación del patrimonio: la interpretación del pasado por parte de los guías en el sitio arqueológico de Jarash, Jordania. Revista de Turismo Patrimonial. https://doi.org/10.1080/1743873X.2017.1321003

Baum, T. (2007). Human resources in tourism: Still poor relation? Tourism Recreation Research, 32(1), 67-74. https://doi.org/10.1016/J.TOURMAN.2007.04.005

Banco Central del Ecuador. (2019). Cuentas satélites de turismo del Ecuador 2018. Banco Central del Ecuador. https://www.bce.ec/

Cohen, E. (1985). The tourist guide: The origins, structure and dynamics of a role. Annals of Tourism Research, 12(1), 5-29. https://doi.org/10.1016/0160-7383(85)90037-4

Durão, M., Veríssimo, M., Quintela, JA, & Marques, J. (2025). Capital humano en la industria turística y hotelera: Un enfoque bibliométrico. En Building Human Capital in Tourism and Hospitality (pp. 3–21). https://doi.org/10.1079/9781800624979.0001

González Rosales, VM, López Torres, VG, & Meraz Ruiz, L. (2019). Competitividad turística, análisis de validez y factorial de un instrumento, caso San Felipe, Baja California. Economía Sociedad y Territorio , 305–338. https://doi.org/10.22136/est20191344

Ibarra, O. A. M., Romo, E. A., & Merino, N. B. (2025). Evaluación del Desempeño de los Guías de Turistas en el Desarrollo de Rutas de Turismo Cultural en México. TURYDES Turismo Y Desarrollo Local Sostenible18(38), e1669. https://doi.org/10.55905/turydes.v18i38.1669

ILO. (2021). COVID-19 and the world of work: Impact on tourism. International Labour Organization.

Kemper, J., Young Lyn, A., McDonald, P, & Renold, U. (2025). Labor market outcomes of formal vocational education and training: a meta-analysis. Education Economics, 34 (2), 267-291 https://doi.org/10.3929/ethz-c-000788739

Márquez Scotti, C. (2024). Condiciones laborales en el sector turístico: una propuesta de operacionalización para América Latina. Economía Sociedad Y Territorio24(76), e2018. https://doi.org/10.22136/est20242018

Ministerio de Turismo de Costa Rica. (2020). Sistema de certificación de guías de turismo: Estándares y procedimientos. Instituto Costarricense de Turismo.

Ministerio de Turismo de Ecuador (2026). Catastro de guías de turismo de Ecuador

Pond, K. (1993). The professional guide: Dynamics of tour guiding. Van Nostrand Reinhold.

UNWTO. (2023). Tourism and culture synergies. World Tourism Organization. https://www.unwto.org/

Wan Shamsuddin, WIZ., Said, SY, & Harun, SN (2022). Interpretación de un sitio patrimonial: Satisfacción de los visitantes con las exposiciones interpretativas en Dataran Bandar. Planning Malaysia, 20 (22). https://doi.org/10.21837/pm.v20i22.1132

Weiler, B., y Ham, S. H. (2001). Tour guides and environmental interpretation. Encyclopedia of Ecotourism, 587-594. https://doi.org/10.1079/9780851993683.0549

WEF. (2024). Travel and Tourism Development Index 2024. World Economic Forum.